domingo, abril 30, 2017

EL EPR REPLEGADO POR TRAICIONES

Juan José Díaz Bermúdez/Análisis




Oaxaca, México (Punto y Aparte).- La violencia que se vive en la zona de Loxicha en los últimos meses podría ser el resultado de factores que determinan la vida social y política de esa región; tala de bosques, narcotráfico y guerrilla. Sin embargo en los dos últimos años la insurgencia se ha fortalecido ante las injusticias, corrupción y abuso de autoridad de las autoridades civiles y militares.

Loxicha como región ha sido botín político de priístas y perredistas, ahora con intromisión a la vida política de Morena, ninguno de esos partidos ha podido aliviar la carga de pobreza y marginación que existe en la zona, donde caciques del PRI, PRD y MORENA, insisten en manejar a conveniencia la vida cotidiana de los habitantes, con la anuencia de los gobiernos estatal y federal. 

Cada tres años las administraciones municipales de esa región arrojan a la vida social a nuevos millonarios que contrastan con la pobreza y marginación de la mayoría. 

Ex presidentes municipales que se jactan de la impunidad que les otorga el fuero legislativo, personajes de la política que logran escalar difundiendo mentiras, una de ellas es por lo regular colocarse como botín político la expulsión de la zona de los miembros del EPR, una mentira que le ha costado al Estado mexicano el voltear la mirada, dejando a los caciques actuar a discreción, y motivando entre la juventud indígena el rencor al no encontrar  los jóvenes las oportunidades.

La mentira de los caciques, el hacer creer o promover la falacia que la guerrilla fue desterrada de Loxicha lo único que ha logrado es el fortalecimiento de la insurgencia y de las brigadas populares de ajusticiamiento que en los últimos años se han dedicado a ejecutar a personas que ellos consideran traidores, corruptos y mentirosos.

Contrario a los que el Estado cree, en la región Loxicha, el EPR, tras replegarse en 2007,se fortaleció, y según estimaciones de agencias de inteligencia, debido a la desesperanza, aumentó su membresía.

La desaparición de Edmundo Reyes Amaya conocido como Comandante Zapata y Alberto Cruz Sánchez, conocido como Comandante Oso o Raymundo, en 2007, tras la revuelta popular del 2006, condicionó la participación del EPR en la vida 
político-militar, de tal modo que hubo quienes afirmaron que la guerrilla en Oaxaca había desaparecido, no previeron o no quisieron escuchar que tras la infiltración y la existencia de traidores en el movimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca en el 2006, la clandestinidad en la que se movían tuvo experiencias desagradables, lo que obligó a los mandos a tomar diferentes caminos, aunque jamás dejaron de tener presencia en diferentes regiones militares del EPR en Oaxaca, Veracruz, Puebla, Hidalgo, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Morelos,Tabasco, Michoacán , es decir, se movieron en bajo perfil, lo que hizo creer al Estado mexicano y a inteligencia naval, que tras la desaparición de mandos el EPR antes PROCUP, habia sido desintegrado.

Aunado a la desaparición  de mandos en el 2007, hubo hechos anteriores de traición. Durante el gobierno de José Nelson Murat Casab, se difundió que el mandatario en aquel entonces, había llegado a comprar consciencias de líderes del EPR, confundiendo quizás, la domesticación monetaria de líderes de la Sección XXII de la CNTE, que por costumbre han sido traidores a los movimientos guerrilleros y se han convertido en los Judas de las actividades insurgentes.

Es decir; el orgulloso José Nelson Murat Casab, que presume haber hablado con la Comandancia General del EPR y llegado a un acuerdo económico, para que no operara durante su gobierno la guerrilla, fue engañado, por Heliodoro Díaz Escárraga, entonces Secretario de Seguridad Pública.

Quizás Murat dialogó con profesores de la Sección XXII, que se dicen guerrilleros de banqueta, pero jamás con la dirigencia militar del EPR.

Ese engaño promovido por José Nelson, motivó al Estado a desentenderse de la guerrilla en Oaxaca, incluso hay quienes insisten en negar la presencia del Ejército Popular Revolucionario, Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente, Tendencia Democrática Revolucionaria, Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo, México Barbaro y las Neo guerrillas ecológicas que se han convertido en un gran dolor de cabeza para el Estado.

Fue hasta 2006 que por fin el Estado mexicano se da cuenta que la historia vendida por Murat Casab, en el sentido que la guerrilla en Oaxaca había sido cooptada se borra, y permite accionar gracias a traidores, operativos que permiten ubicar a líderes eperristas que ingenuos creyeron en malvivientes de la política popular, que no solo delataron por dinero a los orquestadores de la lucha popular del 2006, además pactaron su libertad entregando a los guerrilleros.

Ante esta traición que permitió que el grupo guerrillero llevará a cabo ajusticiamientos, según se analiza debido a traiciones y guerra intestina derivadas de las delaciones de que fueron víctimas, se repliegan hacia sus zonas de influencia, optando por la clandestinidad, sin dejar de robustecer su presencia y accionar mecanismos que les permitieran refaccionarse de recursos económicos como fue el secuestro.

En enero de 2013 presunta célula del EPR secuestra a los niños Álvarez Benfield, son detenidos alrededor de 13 personas, entre ellas varios profesores de la Sección XXII.

El secuestro se traduce para el combatiente guerrillero como una expropiación de la riqueza, en 2013, volvió a generar incertidumbre en las células y obliga una vez más a replegarse.

Y según se prevé el EPR seguirá replegado, aunque no deja de accionar actividades clandestinas. La Sección XXII volvió a pactar con el gobierno federal, es posible que el peligro aceche a los combatientes reales de esa agrupación guerrillera. Las respuestas quizás serán contundentes por parte del grupo Insurgente.