domingo, julio 10, 2011

El Fisgón

Juan José Díaz Bermúdez

En la ciudad de Oaxaca hay policías municipales preventivos racistas.

Oaxaca, México (Punto y Aparte).- En Oaxaca habrá referencias históricas en contra de la impunidad por parte del gobierno de Gabino Cué. Por cierto estás acciones no deberían de ser confundidas con cacería de brujas o persecución política debido a que en ninguno de los casos existen pruebas sembradas. Si hubo presuntas disposiciones de los recursos para beneficio de un grupo o personal, eso se debería de aclarar, ya que no en todos los casos hubo dolo por parte de los funcionarios involucrados, debido a que hay posibles pruebas en las que se involucra a ex funcionarios de alta jerarquía, como el ex gobernador Ulises Ruiz, el que ordenó como se prueba en las declaraciones de Gonzalo Ruiz Cerón, algunas desviaciones para apoyar a organizaciones y sindicatos. Esta referencia se encuentra en el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca. Presuntamente se habrían usado recursos públicos para entregarse a la sección XXII y a líderes a cambio de silencio y favores, una práctica que no es ajena al gobierno del cambio sin duda, aunque hoy se desgarran las vestiduras haciendo creer que son incorruptibles.
En el municipio de la ciudad de Oaxaca el presidente municipal, Luis Ugartechea, no ha querido poner en claro la situación de su secretario municipal, Omar Adrián Heredia Mariche, el cual fue citado en algunas declaraciones de personal del Instituto Nacional de Migración, en el marco de la corrupción que existe en esa institución federal. En ese lugar este personaje sirvió. Incluso una carta del episcopado no deja mentir, mucho menos los señalamientos que han hecho personas cercanas al cura Solalinde. Todo esto no ha pesado para que el funcionario déspota en cuestión, sea removido. Ugartechea no ha practicado con el ejemplo y eso deja un mal precedente, se suman a la mala administración la falta de obras públicas , inversión, el despotismo del edil y sus colaboradores, los actos ilegales de la policía preventiva municipal, en fin, una administración pésima que tiene el sello característico de un gobierno panista, insensible, autoritario, inmaduro y degradante .
Raúl Castellos Hernández pasó al banquillo de los acusados luego que Ernesto Reyes, coordinador de comunicación social del gobierno de Oaxaca, interpusiera denuncia penal por uso indebido de recursos por una cantidad multi millonaria en lo que fuera la coordinación de comunicación social. El gobierno de Gabino Cué demostró perversidad ya que tratan de insinuar que las denuncias las hacen particulares para no involucrar políticamente al Estado, una práctica fascista usada por el gobierno de Pinochet durante la represión, en la que se usaron a civiles, quienes denunciaban a sospechosos de terrorismo para saciar su sed de venganza y dejar al Estado al margen, con el objetivo de no involucrarlo. En honor a la verdad Castellanos debió de poner las cosas en claro. Dijeran en Oaxaca, si a esas vamos, tienen que involucrar en su responsabilidad a otros personajes que sirvieron en esa oficina como Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva. Salta la sospecha que ya hubo arreglo, esperaremos en que acaba el caso de los presuntos ladrones del erario público.
Mientras tanto en SEDAF el titular de esa dependencia tiene serios problemas debido a la imposibilidad de bajar recursos, resultado de la investigación que se hace de la administración pasada. Salomón Jara cometió un error histórico se dejo arrastrar por el caballo de Troya. Tiene al interior de esa dependencia a ex colaboradores de Carlos Torres Avilés, lo que deja en serios aprietos al actual secretario, debido a que esta cooptado por este tipo de personajes que no son las almas de la caridad. Por otra parte la Contraloría del gobierno de Oaxaca lleva a cabo una auditoría que arrojó un desvió de recursos económicos impresionante.
En ese lugar también se va a dar la detención de ladrones y algunos hostigadores sexuales que hubo en esa administración.
Luis Ugartecha insiste en colocarse en el ojo del huracán. La policía municipal preventiva a sus órdenes, insiste en agredir a jóvenes proletarios, las denuncias crecen y algo tendrá que hacer el edil de Oaxaca al respecto.