miércoles, julio 28, 2021

LA GUERRILLA FORTALECE PRESENCIA EN COMUNIDADES INDÍGENAS

Juan José Díaz Bermúdez/Análisis 






El Ejército Popular Revolucionario brazo armado del Partido Democrático Popular Revolucionario gana presencia en comunidades indígenas de Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Veracruz y Chiapas.

Los reportes de inteligencia destacan que debido a la creciente violencia que grupos del crimen organizado y narcotráfico han incrementado en estos estados, las poblaciones en su mayoría indígenas han optado por la organización armada y defender sus vidas y posesiones a través de organizaciones guerrilleras como el Ejército Popular Revolucionario, Tendencia Democrática Revolucionaria, Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente, que han sido los más visibles en los últimos años, y que hoy debido a la incapacidad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por aplicar la ley en contra de grupos del crimen organizado, optan por armarse, organizarse y enfrentar a la delincuencia apoyados por la guerrilla tradicional.

Después del 2007 grupos guerrilleros como el EPR decidió replegarse para evitar seguir siendo diezmados, resultado de la intromisión de infiltrados en la lucha popular-magisterial del 2006 en Oaxaca, que concluyó con la desaparición forzada de dos mandos del EPR, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez.

Poco se supo posterior al 2007 de la cacería de brujas en contra de combatientes del EPR, sin embargo como parte del plan del Estado mexicano por reprimir y aplastar a grupos que decidieron tomar las armas y reducirse a la clandestinidad para enfrentar las acciones policiacos-militares en su contra, el gobierno de México en 2007 y años anteriores a la fecha aún hoy en la supuesta 4/a transformación, insisten en espiar y accionar en contra de la guerrilla en México tratando de desaparecerla.

El EPR fue uno de los organismos militares más hostigado por el Estado mexicano, pero aún con la sofisticación de la inteligencia militar y policiaca, debido a la contratación de mercenarios y contratistas de inteligencia en su mayoría israelitas, hasta hoy les ha sido imposible al gobierno de México llevar a cabo una lucha frontal efectiva en contra de la guerrilla mexicana.

Podríamos considerar que México es la cuna de la guerrilla en Latino América, y que estos organismos son protegidos en las comunidades indígenas por ser los propios guerrilleros factor de cambio en las zonas rurales.

Decíamos entonces, que tras replegarse la guerrilla del EPR, optó por lo clandestino pero sin sustraerse de las comunidades donde tradicionalmente han tenido presencia, fue esta acción militar, la que ha permitido que en diferentes comunidades la guerrilla sea la punta de lanza en la lucha popular contra el narcotráfico y la delincuencia organizada.

Podría decirse que la guerrilla está cumpliendo con una labor clandestina con brazos armados populares que son la única opción en defensa de las comunidades indígenas, ante la presencia de hostigamiento de grupos delincuenciales.

El Estado mexicano con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, mostró complicidad con los grupos del narcotráfico, permitiendo que los abusos y la muerte llegara a las poblaciones indígenas, es ahí donde la guerrilla tiene la oportunidad histórica de sumarse a las comunidades y lo han aprovechado de tal manera, que hoy puede decirse que la guerrilla se ha fortalecido y mantiene una mayor presencia en estados donde antes sólo era un referente.