lunes, octubre 19, 2020

El COVID19; LA PANDEMIA QUE MATA POBRES

Juan José Díaz Bermúdez 



Quienes tienen dinero acceden a la compra del medicamentos que atenúa los daños a las vías respiratorias que provoca el virus, la falta de esta medicina o tratamientos alternos o experimentales en el sector salud ha incidido que la letalidad en México sea mayor a otros países.

Las denuncias de familiares de fallecidos por #COVID-19 alertan sobre las graves fallas que en este sexenio padece La Secretaría de Salud. Las familias de escasos recursos tienen que vender sus posesiones para comprar medicina porque no hay en los hospitales, incluso hay quienes compran jeringas porque ni siquiera este material elemental hay en hospitales,los que no tienen para comprar medicamento quedan desamparados, en la incertidumbre si viven o mueren, tendidos esperando, quizás sobrevivan más por voluntad y coraje que por atención médica. 

Las actuaciones de negligencia contra el gobierno federal aumentan en la medida que el número de fallecimiento crece, por cierto una cifra nada pequeña.

Es curioso que funcionarios y notables personajes se salven de la muerte al adquirir la medicina y recibir el tratamiento adecuado y un ciudadano sin recursos, un héroe desconocido muera sin remedio en la soledad, en la angustia, en el miedo de no volver a ver a sus familiares, por la razón injusta de no tener dinero, aún en este gobierno populista del mal llamado cambio la pobreza sigue siendo un alfa y omega.

Por supuesto que hay responsables por tantas muertes innecesarias, por supuesto que el gobierno federal y gobernadores tienen culpa, ni se previó, no se dilucidó sobre las consecuencias de recortar presupuesto al Salud y nadie jamás levantó la voz, callaron con un silencio cómplice y negligente.

El rey de los ciegos Andrés Manuel López Obrador es el culpable junto con sus corifeos y funcionarios inoperantes de la falta de recursos al sector salud, pero también un Alejandro Murat y el Congreso de Oaxaca por no exigir a su Mesías que destinara recursos extraordinarios para enfrentar la pandemia.

El COVID19 demostró que es un verdugo de los pobres, los influyentes y los ricos tendrán su oportunidad al recibir el tratamiento adecuado. 

A pesar que por derecho constitucional todos somos iguales aún en la pandemia siguen existiendo clases sociales y los de abajo seguimos perdiendo.