sábado, agosto 08, 2020

EPR REMOVERÁ LOS CIMIENTOS DEL PASADO POLÍTICO

Juan José Díaz Bermúdez/Análisis 




La detención del grupo operativo de implicados en la guerra sucia contra la guerrilla en Oaxaca-México en 2006-2007,cimbra a dinosaurios del PRI-PAN, rancio y represivo que en Oaxaca encontró cabida para poner en práctica acciones descabelladas como la tortura y desaparición de personas.




Al final sin disparar una sola bala el Ejército Popular Revolucionario cimbra al sistema político mexicano al mostrar la cruda realidad de un régimen que no escatima esfuerzos por asesinar.




La detención de Evencio Nicolás Martínez Ramírez ex Procurador de Justicia de Oaxaca, así como del ex director en 2007 de la Policía Ministerial, Daniel Camarena Flores, del comandante Pedro Flores, de los agentes; Albino Sánchez Osorio o Albino Sánchez Osorno, Juan José Ramírez López, Damaso Santiago Peralta, Ernesto Herrera Hernández, Samuel Alonso Lechuga Graniel y Abel Adán Morales López, se sumarán más en las próximas, una cadena de mando que llegará a Ulises Ruiz Ortiz entonces gobernador y al Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa.


El crimen de Lesa Humanidad no prescribe y aunque tarde la justicia llegó implicando a diferentes personajes, mientras las investigaciones y las declaraciones avanzan comienzan a sonar nombres como el de Jorge Franco Vargas, quien en 2006-2007 se desempeñó como Secretario General de Gobierno, el cual conoció y tomó decisiones en aquellos tiempos de lucha popular.



La tesis que subraya la participación del gobierno federal sigue vigente y apunta al entonces Secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont Urueta, el cual sabía perfectamente sobre las investigaciones que en Oaxaca se llevaban sobre la participación de la guerrilla en este caso el EPR, en la movilización Popular- Magisterial del 2006.
 El seguimiento que en ese entonces se dio contra luchadores sociales, guerrilleros y periodistas fue sin procedente, sin duda que la detención de algunos de los implicados pondrá sobre la mesa las indagatorias que se siguen por desaparición y muerte violenta de profesores de la Sección XXII durante ese periodo de limpieza que siguió al 2006.




Un operativo militar y policiaco donde implicaba la existencia de la guerrilla contó incluso con la colaboración de gobiernos como el de Estados Unidos, cuya embajada estuvo en ese tiempo demasiada activa proporcionado información para ubicar a luchadores sociales y combatientes.

Sin duda que la punta de la madeja surge y con ella arrastrará a dinosaurios no solo priístas, además del PAN y otros partidos políticos que en su momento callaron.

Aquel 25 de mayo de 2007 no solo marcó a los familiares de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, quedó la prueba de las prácticas trogloditas de un sistema político que como el mexicano usa al Ejército Mexicano, Marina y Fuerza Pública para asediar, golpear y desaparecer a quienes de diferentes trincheras se oponen a sus intereses.



La detención de Evencio Nicolás Martínez Ramírez, Daniel Camarena Flores y demás implicados, se dará el de otros personajes como Jorge Franco Vargas hoy por cierto incluido felizmente en el régimen que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Este tema que por cierto ha sido minimizado tiene raíces que por fin saldrán a la luz pública y que darán pormenores de la implicación de funcionarios federales, militares y marinos.

Quizás se conozca la desaparición del Comandante del quinto grupo de guardia,Jonás Efigenio Gutiérrez Corro, la participación de elementos del ejército mexicano y marina y elementos de la Policía Federal.

Habrá más análisis sobre este tema que implica a la guerrilla, las tesis irán surgiendo y algunas ya dichas comprobándose.



La desaparición de personas debe ser castigado, no debe de existir impunidad y a más de 10 años hoy estamos a unas horas de conocer la verdad, ojalá no sea una verdad a medias.