lunes, agosto 15, 2011

EL FISGÓN

Juan José Díaz Bermúdez


Oaxaca, México (Punto y Aparte).- El segundo periodo ordinario de sesiones del Congreso de Oaxaca concluyó con grandes avances en materia de legislación, la aportación de cada una de las fracciones y la dinámica de una junta de gobierno que sumó esfuerzos con la dirección de Comunicación Social de la legislatura local, para informar de manera oportuna y democrática los trabajos legislativos.
Hay que resaltar que la llegada de Jaime Velásquez a la dirección de Comunicación Social del Congreso de Oaxaca, se logra en base a un consenso entre los integrantes de la junta de gobierno y la fracción parlamentaría del PRD. Fue una propuesta en la que se incluía efectivamente todos y cada uno de los objetivos. Experiencia, eficiencia y transparencia.
Una dirección de Comunicación Social en la que hay que reconocer se tiene que lidiar con una prensa antropófaga, apóstoles del refrito y judas que jamás pueden faltar a la sobre mesa, donde se reparten la honra de diputados y funcionarios del Congreso.
Personajes de la comedia periodística acostumbrados a calumniar y de manera ruin sin importar cuanto daño pueden causar a los familiares de funcionarios en el Congreso, despotricar con mentiras al grado de inmiscuir a los hijos y a la esposa en este caso de Jaime Velásquez director de Comunicación Social del Congreso.
A tanto llega su cobardía de quienes desde algunos medios acusan siguiendo las mentiras de aquellos que se sienten inmaculados aunque su proceder corrupto los acompañe toda su vida, que aseguran sin poder probar, que sin tener la certeza de lo que afirman en sus escritos de marras, degradando el oficio periodístico al que manchan con sus precarios intentos de plasmar su ideología y su postura como seres humanos, sintiéndose vacas sagradas del periodismo, de ese sedicente periodismo que afirman honrar cuando todos sabemos quienes son y a que se dedican en el medio, ya que su corrupción y su jactancia de ser honestos, confirma lo que son, simples mentirosos sin moral y sin ética. La sabiduría del pueblo dice: “Dime de que presumes y te diré de que careces”.
¡Ya basta de seguir mintiendo con el único afán de chantajear! La Dirección de Comunicación Social del Congreso no es un mercado de bienes y servicios al mejor postor, es una institución que sirve para informar trasparentando convenios legales, no se puede obligar a un poder como el legislativo a sucumbir ante golpeadores que por hambre inmoral insisten en acusar sin pruebas, enlodando la buena fe.