martes, junio 14, 2011

¿POR QUÉ CAO?

Adrián González Castellanos

La Oaxaca saqueada

Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), significa para los grupos políticos un botín redituable por seis años, por esa razón quiero suponer, el gobernador Gabino Cué no quiso descuidar el espacio y dejarlo a la buena de Dios y no permitir con esto, que los priístas volvieran siguieran colgados de un bastión que durante la administración de Ulises Ruiz Ortiz les dejo millonarias cantidades de ganancias estratosféricas, en donde participaron todas las familias de la dinastía Ruiz y Salinas. Si dudamos veamos la investigación que existe en la Contraloría y nos daremos cuenta el número de empresas y constructoras que sirvieron al tirano para llenar sus arcas de cientos de millones de pesos a través de concesiones e incluso regalías que las constructoras le daban como tributo con tal de ser recomendados ante el director en turno.
La llegada de Lino Palacios Peralta, Juan Cruz Pérez y José Luis Pinacho Gómez, fue pensada para frustrar las operaciones financieras que el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz aplicaba, no solo en CAO, también en lo que era la Secretaría de Obras Públicas donde la empresa “tres hermanos”, logró a su favor millonarios contratos sin licitación o concurso.
La llegada de Armando González Bernabé a Obras Públicas, sirvió para que CAO presuntamente se convirtiera no solo en la caja chica de Ulises Ruiz, además de institución represora contra todos aquellos constructores que no estaban de acuerdo con la política. Hubo retenciones de pagos por seis meses y un año, lo que facilitó que algunas constructoras estuvieran a punto de ir a la quiebra. Antes con Eviel Pérez Magaña la SOP vivió el nepotismo más grande de su historia, debido a que la institución y CAO junto con ella, les permitió operar apoyos extraordinarios de prestamos a familiares del hoy dirigente estatal del PRI de Ulises Ruiz Ortiz, los pormenores se encuentran asentados en las actas levantadas por la Contraloría y que son investigadas por constituir cargos en las averiguaciones que se están integrando.
CAO representa para los priístas un escaparate de muestra, de cómo en el gobierno de Ulises Ruiz, hubo instituciones que sirvieron para el manejo indiscriminado de recursos y que hoy al descubrirse servirán para demostrar que la corrupción galopó distancias insospechadas dejando a Oaxaca en números rojos.
No es de extrañarse entonces que desde diferentes tribunas, de forma anónima y cobarde se agreda a quienes hoy están al frente de CAO, como es un secreto a voces que todo surge de las oficinas priístas con inserciones pagadas en columnas de “prestigio”, que advierten la desesperación de aquellos que hoy se rasgan las vestiduras aduciendo corrupción cuando ellos fueron los protagonistas de verdaderas historias increíbles al cobrar regalías a los constructores. Los señalamientos existen claramente en contra de colaboradores de ex directores de CAO, tal como ellos mismos lo narran, así lo practicaban, que curioso, los actores revelando sus técnicas histriónicas.
Hasta en eso se advierte la desesperación, sin embargo habría que darle un voto de confianza a Gabino Cué u sus funcionarios en el CAO, porque es falso que se este practicando la corrupción, es falso que ellos estén practicando cobros indebidos. Lo cierto es que en CAO hay una indagatoria amplia en donde se involucra a familiares de Ulises y su distinguida consorte, según existen evidencias en la Contraloría del estado de Oaxaca, veamos que más tienen guardado en la chistera aquellos que hoy desde el anonimato acusan, esos mismos que usan nombres de mujer para filtrar sus burdos señalamientos.