miércoles, junio 08, 2011

EL FISGÓN

Juan José Díaz Bermúdez

Los amigos de ayer

Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Martín Vásquez Villanueva, presidente de la junta de coordinación política de la cámara de diputados de Oaxaca, está pecando de confianza, quisieron desvestirlo en un pésimo trabajo que andan circulando por diversos medios, en el cual consideran que Martín Vásquez, busca la Senaduría y desesperadamente a Gabino Cué, amenazando que de no tener trato directo con el gobernador, bloquearan los priístas iniciativas. Falso de toda falsedad, Martín es el único ex funcionario de Ulises Ruiz que tiene desde un principio línea directa con Gabino Cué a través de un presunto convenio en lo oscurito, que lo salvó a el y a uno de sus más cercanos colaboradores, aunque el trato no abarcó a otros de sus corifeos que el hubiera querido rescatar de las investigaciones por presuntos desvíos de recursos y uso indebido de inversiones federales.
Aunque deberíamos preguntar a Martín Vásquez Villanueva el porque Óscar Muños, ex asistente de Ulises Ruiz lo visita seguido y lo exhibe como un amigo. Bien, sucede que Óscar Muños es el enlace Ulises Ruiz- Martín Vásquez Villanueva y a su vez, Martín Vásquez es el enlace Gabino Cué - Ulises Ruiz. No se pueden ocultar las visitas constantes a Polanco en la ciudad de México, donde el Presidente de la junta de coordinación política se entrevista con Ulises Ruiz Ortiz, trabajando por supuesto los acuerdos, los salvoconductos y el usted disculpe que habrá, ya que si algo es verdad, es que quizás sea detenido un funcionario de alto rango y varios de mediano poder y todo esto se teje y maneja desde el Congreso de Oaxaca. Como entonces Martín Vásquez a quién acusan de ser un traidor, no tiene derecho de picaporte con Gabino Cué, claro que lo tiene y lo usa porque se sigue en altas esferas trabajando con el objetivo de no enlodar “la paz social que vivimos en Oaxaca”.
Que sea un mal agradecido, que haya llegado al grado de no tener sensibilidad política, de tal modo que aquellos que eran sus amigos se han convertido poco a poco en sus enemigos, es por la sencilla razón que el Tehuano, cree ilusamente que le mantendrán la oferta a la Senaduría ampliada, algo que se antoja curiosamente patético, ya que Martín si de algo adolece es de palabra, no tiene el Tehuano esa virtud, ni de la amistad mucho menos de gratitud.
Pero no se puede pedir peras al olmo. Martín ya se topo con otra desgracia política, como lo es Margarita Liborio Arrazola, porra de José Murat, ex financiadora de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, acusada de traición al interior del PRI, pero que sería una de las opciones que el gobierno de Gabino Cué tendría para no enviar a la cárcel a varios de los peces gordos. ¿Por qué? Por la sencilla razón que la Liborio juega con Dios y con el diablo, así de sencillo y será el coco de Martín Vásquez, si el tehuano persiste en encerrarse en su burbuja y hacerle de abogado del diablo.
Abogado porque a través de el insisto, se hacen los acuerdos y se firman los salvo conductos que evitaran que medio gabinete de Ulises Ruiz vaya a la cárcel. Está labor claro que le suma puntos, pero hasta donde este trabajo tan penoso y desgraciado al final lo dejará como redentor crucificado, olvidado y alejado de la política.
Si Martín persiste en mantenerse con ese tufo de perdonavidas, arrogante, mentiroso porque hasta parece Juan Díaz Pimentel, va a perder como dicen en el pueblo: hacha, calabaza y miel.
Vásquez Villanueva olvidó la humildad, se refugio en la inmadurez para convertirse en un político pueblerino, que no saldrá del ostracismo en tanto no se quite de encima a colaboradores burdos y lacayos lisonjeros que solo lo mantienen en el oscuro abismo de la indolencia.
Tiene que hacer un análisis real de los pros y los contras. Reconocer que ha sido un diputado frio y oscuro, un tenebroso caballero de la mentira que no tendrá éxito en tanto deje de confiar en sus artificios de político de la edad de piedra, un verdadero tercermundista.
La opción la tiene en sus manos, el fracaso o la victoria dependen de cómo pueda mover las piezas y de sus amigos con quien lo vean en público.