miércoles, mayo 25, 2011

LOS DOS EPERRISTAS ESTARÍAN MUERTOS SEGÚN EL GOBIERNO FEDERAL

Juan José Díaz Bermúdez


Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Los guerrilleros revolucionarios, mandos del Ejército Popular Revolucionario (EPR), Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, podrían haber muerto y estarían en una fosa común identificados como no nombre ( NN), por tal razón familiares de los hoy desaparecidos, fueron llamados por autoridades del gobierno federal, para que aporten su ADN y así puedan ser identificados dos de los cuatro cuerpos que habrían sido hallados en un lugar hasta el momento no especificado.
La Procuraduría General de la República y Gobernación, emitieron un comunicado escueto, en donde no se dan pormenores del hallazgo, ni como fueron encontrados los cuerpos y el porque se cree que pudieran dos de ellos ser los combatientes eperristas desaparecidos en Oaxaca el 25 de mayo de 2007.
La fuente oficial maneja dos hipótesis: Una, que su muerte pudo haber sido el resultado de una venganza del crimen organizado y la segunda, que habrían sido víctimas de la captura por parte de alguna autoridad municipal, estatal o federal.
Aunque no se ofrecen más explicaciones, se considera que el gobierno federal podría estar seguro que los cuerpos no identificados podrían pertenecer a los dos mandos del EPR, que fueron detenidos-desaparecidos en la capital oaxaqueña.
No se explica incluso, si el ADN tomado a los dos cuerpos hallados, ya fue confrontado el día de hoy con el aportado por los familiares de los guerrilleros, aunque según datos obtenidos, sería en las próximas horas cuando se de a conocer de forma oficial el dictamen.
El grupo guerrillero habría considerado desde un principio que durante su detención, los dos mandos del EPR fueron golpeados y acusaron al gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, entonces gobernador de Oaxaca.
Lo anterior enciende las luces rojas de alerta y pone en la defensiva al gobierno federal y estatal, debido a que según comenzó a establecerse, la respuesta del EPR será contundente en contra de quienes pudieron haber cometido el crimen.