jueves, octubre 23, 2008

Revolución siglo XXII

IMPULSA EL MAGISTERIO OAXAQUEÑO
LA REVOLUCIÓN DEL SIGLO XXI?
14 de agosto 2007/ archivo

Oaxaca sufre un atraso considerable en educación, según lo han reconocido expertos en la materia como el profesor, Rogelio Sánchez Pastelín, decano educativo en la entidad, al analizar la corrupción y el manejo que los profesores “democráticos” de la sección XXII hacen de los servicios educativos, y de cómo estos han influenciado en las generaciones desde hace más de 26 años, en la deformación idealista de los niños y jóvenes, a quienes no dejan de bombardear con mensajes directos y subliminales para crear puntos de vista en contra del gobierno, asegurando de esta manera el manejo de masas y la vinculación de los indígenas y sectores populares a las luchas que el magisterio ha impulsado a través de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

En 1980, Oaxaca vivió el embate de la revolución magisterial, el estado se cimbró tras la lucha que “democráticos” y “vanguardistas” llevaban a cabo, los dos grupos situados en posiciones políticas antagónicas. Los democráticos, surgidos de los cambios que desde los años 60 buscaban profesores como Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vásquez Rojas, situaban su lucha en la búsqueda del socialismo como meta, según han dicho, para vencer la marginación y la pobreza, hasta hoy esos objetivos no han sido cumplidos por la sección XXII, al confundir los principios de la CNTE y buscar solamente los objetivos personales.

Desde 1979, la muerte de profesores que buscaban el cambio sistemático en la lucha magisterial se comenzó a dar, es cierto que fueron varios los fallecidos en diferentes regiones del estado, pero también lo es que jamás se aclaró por parte de la autoridad judicial ni la sección XXII presentó pruebas que los muertos hubieran sido asesinados por sus ideas políticas. Varios de ellos murieron en accidentes, otros encontrados en hoteles de diferentes regiones, es decir, a pesar de que los profesores reclamaron la muerte de sus caídos, nunca se formó con seriedad una comisión que tuviera como objetivo el esclarecimiento de la muerte de aquellos que habían planteado su desacuerdo en contra de “Vanguardia Revolucionaria”, cuyo líder Jonjitud Barrios, tenía el poder absoluto.


La complacencia del gobierno estatal y federal, debido al manejo que han hecho del sindicato magisterial, facilitó una laguna de poder que redundó en el manejo absoluto de la sección XXII por grupos radicales, cuya ideología marxista-leninista abrió las puertas de ese sindicato a grupos armados en 1980, como el Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo (PROCUP), así como del Partido de los Pobres (PDLP), aquel que formara el extinto profesor Lucio Cabañas Barrientos.


Pareciera imposible que los apóstoles de la educación se prestaran al manejo de la violencia como alternativa política de cambio; sin embargo, pruebas recurrentes hablan del enquistamiento de células “revolucionarias” que han sido parte actuante en las regiones a través de los profesores de la sección XXII, y más aún de organizaciones como la Unión de Campesinos Pobres (UCP),Coordinadora Democrática Popular(CODEP), Frente Amplio de Lucha Popular (FALP), CODEMOS, Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Frente Popular Revolucionario (FPR), Cuadernos Revolucionarios(CR), PRAXIS, Partido Marxista Leninista (PML), entre otros, que han tenido carta abierta para poder usar incluso las instalaciones, edificio sindical y hotel del magisterio, para el resguardo de militantes y combatientes de esos grupos.


No obstante, según datos proporcionados por los mismos profesores que acudían al edificio sindical, la presencia en 1996 de personas ajenas a los docentes fue una demostración que en la incursión en ese año de miembros del Ejército Popular Revolucionario ( EPR) en “ La crucecita Huatulco” y Tlaxiaco, estuvieron profesores oaxaqueños, como el caso de Rafael Rodríguez Vicente, quien tiempo después (2003) fue detenido por la policía ministerial en un operativo para liberar al hijo de un comerciante del mercado de abasto de la ciudad de Oaxaca, que se encontraba secuestrado por cinco sujetos presuntamente integrantes del EPR. En la incursión policíaca murieron tres de los presuntos guerrilleros y dos fueron detenidos , entre los cuales se encontraba el profesor en mención, hoy integrante del consejo popular de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca ( APPO).

Erangelio Mendoza González, dirigente de los CODEMOS, como se hace llamar, es otro de los profesores que en 1993-94 fue investigado ampliamente por la dirección de inteligencia de la Policía Judicial Federal, al estar ligado a grupos armados, en 1996 fue detenido por su presunta vinculación al EPR, según fue denunciado por sus familiares.


Si hacemos una retrospectiva, nos daremos cuenta que la educación pública de los niños y jóvenes de Oaxaca se encuentra en manos de líderes que le apuestan a la violencia, prueba de ello fue la inclusión de Enrique Rueda Pacheco a la dirigencia de la sección XXII. Conocido como “el chino”, Rueda Pacheco fue detenido en 1996 en la zona conocida como “ los arquitos”, en el barrio del “ Carmen Alto” en la capital oaxaqueña, dentro de una casa de seguridad que el Ejército Popular Revolucionario ( EPR) usó en una serie de incursiones que terminaron con la detención de varios de sus militantes tras haber tomado una radiodifusora, siendo gobernador Diódoro Carrasco Altamirano.

Las reformas educativas o tecnología educativa, para la gran mayoría de los profesores ha favorecido el crecimiento de dogmáticos al interior de la sección XXII del SNTE, es un secreto a voces que la dirigencia magisterial es respaldada por grupos armados, quien quiere conservar su trabajo calla, aquel que quiere se víctima de agresiones o la muerte, sólo tiene que enfrentarlos. Exhiben como prueba al profesor Horacio Calvo Aragón, quien fue asesinado en el 2006 en el barrio de 5 señores durante el conflicto que los profesores y la APPO llevaban a cabo; según testigos, fue ultimado de dos certeras cuchilladas por dos personas identificadas a la APPO, cuando descendía de su auto para asistir a una reunión para acordar el regreso a clases en el mes de agosto, que profesores disidentes de la sección XXII, conocidos como el Comité Central de Lucha (CCL) –hoy sección 59- , realizaban en una casa de esa zona habitacional a dos cuadras del cuartel general de los grupos de la APPO como los “panchos Villa”, CGHs, atencos, quienes se ocultaban en la ciudad universitaria de la Universidad Pública de Oaxaca y eran usados por los líderes del magisterio como sicarios a favor de su lucha.

Hasta 1993, la tecnología educativa permitía a la Secretaría de Educación Pública (SEP) marcar los criterios a seguir en el desarrollo de las exposiciones de los profesores en clase, se seguían claramente los objetivos, era difícil entonces que el mentor saliera del proyecto para poder sembrar entre sus alumnos ideas de dinámica social. Después de 1993 se impone la modernización por contenidos, se fija una meta que es la de darle al profesor el potencial creador, disertar sus ideas y acompañarlas en los diferentes temas regionales, estatales y nacionales, lo que le permite aportar un aprendizaje para aplicarlo a la dinámica social que se vive.


Lo anterior ha sido tomado como arma por grupos anarquistas, quienes de alguna manera tienen como objetivo violentar al país y en Oaxaca iniciaron su laboratorio, afortunadamente los oaxaqueños rechazaron este tipo de política; sin embargo, regresarán, volverán a implementar sus métodos de chantaje, sus acciones de desestabilización, una sección que como la XXII ha frustrado la capacidad de más de un millón 300 mil alumnos de primaria y secundaria. Será difícil controlarlos, entre tanto, el gobierno a través de la SEP no influye, es urgente detenerlos, no se justifica la autonomía sindical y seccional para atentar en contra de la seguridad nacional, la paz social del sureste depende de acciones urgentes para frustrar el crecimiento de la anarquía que la sección XXII del SNTE. La APPO es una simple mascarada, la influencia de partidos como el de la Revolución Democrática les ha dado la certeza que en Oaxaca inició ya la revolución del siglo XXI.