Juan José Díaz Bermúdez/Análisis
Oaxaca, México (Punto y Aparte).- El Comité de Prensa y Propaganda del Ejército
Popular Revolucionario (EPR), a través de comunicado fechado el treinta de mayo
de dos mil trece, niega cualquier vínculo con los presuntos secuestradores de
los niños Álvarez Benfield, plagiados contra su voluntad por un comando armado
el catorce de enero de este año. El grupo armado sostiene que los presuntos responsables de ese ilícito
no tienen nada que ver con su estructura, pero se contradicen y omiten una serie
de consideraciones que analizaremos.
Es obvio que el grupo guerrillero se cura en salud sabiendo
que los presuntos secuestradores están siendo investigados, ya que admite que
por “métodos científicos”, mediante tortura les están arrancando confesiones,
donde claramente, sostienen sin admitirlo; temen que los trece detenidos, den datos que
lleven a la ubicación de más casas de seguridad tanto en Oaxaca, Veracruz,
Puebla, Chiapas, Estado de México, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Guanajuato y
el Distrito Federal, lugares donde el EPR tiene presencia, ¿ porqué apresurarse
a denunciar tortura?
El EPR niega participación en el secuestro de los niños
Álvarez Benfield. A través de su comunicado, niegan haber participado, sin
embargo se contradicen en los hechos porque varios de los hoy procesados tienen
relación clara con organizaciones históricas, algunas consideradas brazos
políticos y militares de esa agrupación guerrillera, el más visible es sin duda
José Ambrosio Martínez Gómez, ubicado como Comandante regional del EPR en San
Agustín Loxicha, el mismo se encuentra dentro de los trece detenidos presuntos
secuestradores y que el grupo insurgente mexicano niega que tengan vínculo con
ellos.
En las aclaraciones que el EPR hace en sus comunicados, se
va haciendo una costumbre que nieguen sistemáticamente sin probar como debería
ser su obligación. En el comunicado del 30 de mayo de este año, hablan que
tienen la certeza que se fabricaron chivos expiatorios, por lo que se les
debería de preguntar: ¿como se puede tener la certeza? Cuando los infantes
plagiados fueron encontrados en una casa que custodiaban los ahora
involucrados, y que al ser detenidos los mismos actores confesaron los nombres
de los demás cómplices. La investigación que realizaron diferentes agencias de
inteligencia, PGR, Sedena, Marina Armada de México, no fue una indagatoria de
unos días, fueron meses de grabaciones a largas distancias, intervenciones
telefónicas, seguimientos, creaciones de perfiles, indagatorias en tiempo real
de las actividades diarias de los presuntos guerrilleros-secuestradores,
profesores todos ellos de la sección 22, a los que aparentemente no se les
fabricó ningún delito.
Hablan los guerrilleros eperristas que el secuestro va en contra de sus principios y práctica, una nueva contradicción de los presuntos insurgentes, los cuales incluso advierten que ese tipo de actividades no es su práctica, ni es su moral, porque ellos reivindican cada acto que llevan a cabo, a sus militantes los reconocen y los defienden sin importar las circunstancias por difícil que sean. Veamos:
Hablan los guerrilleros eperristas que el secuestro va en contra de sus principios y práctica, una nueva contradicción de los presuntos insurgentes, los cuales incluso advierten que ese tipo de actividades no es su práctica, ni es su moral, porque ellos reivindican cada acto que llevan a cabo, a sus militantes los reconocen y los defienden sin importar las circunstancias por difícil que sean. Veamos:
Parece que los dirigentes del
PDPR- EPR, ya no se acuerdan que en 1996
no defendieron a los indígenas Loxichas de La Sirena, San Agustín, Cerro
Cantor, Tierra Colorada entre otras comunidades de esa región de la Sierra Sur
de Oaxaca, que fueron manipulados para
levantarse en contra del gobierno federal atacando La Crucecita y Tlaxiaco simultáneamente,
ataques que por cierto causaron muertes innecesarias tanto en las fuerzas
federales como en el grupo guerrillero, jamás los reivindicó a pesar que
llevaban uniformes y siglas del EPR, a través de comunicados argumentó que los uniformes, armas e incluso los
propios indígenas habían sido sembrados por el gobierno estatal y federal.
Hablan
los miembros del EPR del Congreso realizado en el año 2000, donde afirman que
producto de la reflexión suspendieron el impuesto revolucionario como ellos le
llaman al secuestro, incluso detallan este impuesto que es la detención y la
retención de los enemigos del pueblo. En ese mismo congreso del 2000, llegaron
a los acuerdos que se suspendía las acciones de expropiación porque la revolución
nacía del pueblo y sería el mismo pueblo quién la sostenía en todas sus facetas
por lo que no era necesaria recurrir a ese tipo de actividades ilícitas.
Otra
contradicción veamos porque: Dicen en su comunicado fechado el 30 de mayo que
sería en el Congreso del EPR del 2000
cuando se determinó esa prioridad de lucha, no retener a los enemigos del
pueblo- no encuentro la razón que los niños sean enemigos del pueblo- . Al
parecer alguien miente porque en el 2002
el EPR llevó a cabo un secuestro de un niño, es decir, sí se tomó la
determinación de no llevar acabo secuestros en el 2000, porque en el EPR se siguió
con la actividad ilícita de plagiar, prueba de ello es que en el 2002 hay indicios de un secuestro contra un niño de 10 años.
Históricamente
se puede probar que mienten, debido a los hechos que existen, sin embargo para
que recuerden se tiene que narrar: El 25 de julio de
2002, Gonzalo Rodríguez salió a dejar a la escuela a su hijo Óscar Rodríguez
Guzmán de 10 años de edad, las víctimas vivían en Xoxo, según consta en autos, eran como las 6
de la mañana con 20 minutos. A dos cuadras una camioneta Nissan con placas
RS-39976 les cerró el paso, de la unidad descendieron varios hombres armados
que de inmediato bajaron a golpes de su propio vehículo al infante.
La familia
desesperada pone en alerta a la policía y es el comandante Moisés Hernández
Robles encargado en ese entonces de la Unidad Anti Secuestro, quién implementa
acciones de reconocimiento de la zona y la búsqueda del infante. Cerca del
lugar localizan la camioneta usada en el secuestro.
Para desgracia de los
secuestradores la policía sorprende en el lugar a bordo del vehículo a Gonzalo
López Cortés, activista en ese tiempo de organizaciones no gubernamentales identificadas
a la lucha en la región Loxicha y ligado al magisterio de la sección
XXII. El mismo sujeto confiesa que la víctima había sido trasladado en un Sedan
color blanco a una casa de seguridad y lleva a los policías.
El
detenido que se identifica ante los policías como miembro del Ejército Popular
Revolucionario (EPR), confiesa que había sido contratado por Román y Sergio Hernández, militantes del Frente Democrático
Popular Revolucionario.
Tras
coordinar operativos con fuerzas federales y el propio Ejército Mexicano,
irrumpen alrededor de las 2 de la tarde en el domicilio Rosales número 111 de
la colonia Mi Ranchito de Santa Cruz Xoxocotlán, donde son recibidos a tiros
por el resto de la célula que había operado el secuestro del niño de 10 años.
Tras
una balacera que duró más de media hora, son detenidos dentro del inmueble:
Pedro Castillo Aragón, Gonzalo López Cartas e Isabel Almaraz Matías, quién confiesa ser integrante del EPR y originaria de La Sirena Loxicha, , pero
también encuentran muerto en el enfrentamiento a Rubén Ramírez Jasso.
Veamos
quienes eran los detenidos de ese entonces: Pedro Castillo Aragón había sido fundador del EPR
en Loxicha, participado incluso desde que ese grupo adoptaba las siglas de
Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo (PROCUP), Gonzalo
López Cartas, otro de los combatientes del EPR, el cual había servido bajo le
mandó del Comandante Andrés o Edmundo Reyes Amaya también conocido como Comandante
Zapata durante la incursión a La Crucecita Huatulco en 1996.
Al
ser interrogados los secuestradores admitieron pertenecer al EPR y que los
dirigentes de la unidad era el profesor de la sección XXII, Roberto Torres
Ramírez o Andrés Torres Ramírez (a) “El Maestro”, que resultó ser el ex
Secretario de organización y propaganda de la sección 22 del SNTE, Rafael
Vicente Rodríguez Enríquez.
Al
saberse descubierto Rafael Vicente Rodríguez Enríquez, huye pero es detenido en
agosto de 2002 en Atlixco Puebla, precisamente en una casa de seguridad del
propio EPR.
En ese entonces el magisterio democrático de Oaxaca, consideró que la detención de su compañero era una venganza política, por lo que exigieron su liberación a través de marchas y plantones. El menor secuestrado durante los careos identificó al líder de la célula como Rafael Vicente Rodríguez Enríquez.
En ese entonces el magisterio democrático de Oaxaca, consideró que la detención de su compañero era una venganza política, por lo que exigieron su liberación a través de marchas y plantones. El menor secuestrado durante los careos identificó al líder de la célula como Rafael Vicente Rodríguez Enríquez.
Es una
semblanza de los hechos ocurridos del secuestro en el 2002, ¿pero quién es Rafael Vicente Rodríguez Enríquez?,
es cuñado de Leonel Manzano Sosa, actualmente detenido como presunto
secuestrador de los niños Álvarez Benfield. El mismo Manzano Sosa es activista
de La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), participó en toma de
radio difusoras y el canal 9 en el 2006 durante la revuelta del magisterio.
Manzano Sosa al igual que los profesores Mario Olivera
Osorio, Lauro Grijalva y el activista Damián Gallardo Martínez son miembros del Frente Amplio de Comunidades
Marginadas de Oaxaca (FACMEO), integrante de la APPO y según datos de
Inteligencia, brazo político del EPR en Oaxaca.
Otro dato histórico que forma parte de las
contradicciones del EPR, es que en el 2006 negaron rotundamente hasta
desgarrarse las vestiduras que estuvieran involucrados en el movimiento popular
- magisterial, incluso llamaban a los luchadores de la APPO,
Lumpens-Proletariat, lo anterior se puede checar en los comunicados del propio EPR de esa época.
En el 2007 cuando desaparecen sus mandos, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, por fin reconocen que desde el principio participaron y guiaron la lucha Popular-Magisterial del 2006 y descubren que los desaparecidos formaban parte de una unidad que estudiaba los avances obtenidos de experiencia revolucionaria de esa lucha.
En el 2007 cuando desaparecen sus mandos, Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, por fin reconocen que desde el principio participaron y guiaron la lucha Popular-Magisterial del 2006 y descubren que los desaparecidos formaban parte de una unidad que estudiaba los avances obtenidos de experiencia revolucionaria de esa lucha.
Por lo que vemos cuando el EPR niega afirma, la historia
los coloca como un grupo que habla medias verdades. Por lo que habría que preguntarse, ¿hasta
cuando admitirán que las unidades detenidas en el secuestro de los niños
Álvarez Benfield formaban parte de su estructura? ¿O será la PGR quién ponga en claro la
militancia de los detenidos?, es claro que la agrupación guerrillera se cura en
salud cuando dice que les arrancan confesiones a través de torturas físicas y psicológicas,
tal vez porque saben que en breve van a ser descubiertos y que según ha
trascendido habrá nuevas detenciones de más miembros de la guerrilla al
ubicarse casas de seguridad, habrá que esperar.
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