sábado, marzo 18, 2017

LÓPEZ OBRADOR UN MITOMANO SIN ESCRÚPULOS

Juan José Díaz Bermúdez

Dios los hace y ellos se juntan

Oaxaca, México (Punto y Aparte).- El inmaculado hombre del trabalenguas, el semi dios, El Mesías de la política, el tirano de Morena, el caudillo tenebroso, la divinidad hecha hombre, el ex priísta, Andrés Manuel López Obrador, sigue mintiendo, usando la falsedad en el marco de la payasada, para intentar ganar adeptos a su lucha enferma por el poder, argumentando combatir a la mafia política de México, ha mentido hasta el cansancio cuando López Obrador es parte de esa clase política, es la misma mafia, aunque el dirigente de MORENA es tan cínico que jamás lo aceptará.

Andrés Manuel López Obrador surge como un líder sin escrúpulos, engaña tontos, cómico en ocasiones y burdo para hilar sus ideas, piensa en abonos dicen sus detractores.

López Obrador sabía todo desde un principio de la masacre de Ayotzinapa, porque no acudió a declarar a la PGR para deslindarse de la amistad que la unía a José Luis Abarca Velásquez, ex presidente municipal de Iguala, empresario de extracción perredista, vinculado a la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

El dueño de MORENA falta a la verdad cuando acusa a otros gobiernos y personajes de lo sucedido en Iguala, donde no hay que olvidar desaparecieron 43 jóvenes. 

Se le olvida al amnésico dueño de MORENA, que Abarca fue propuesto por el para ser Presidente Municipal de Iguala, que el empresario era de filiación perredista al igual que el gobernador Ángel Aguirre. Los dos eran del PRD, y aún más, que Abarca Vélasquez, contendió como candidato de MORENA y el PRD.

André Manué se encapsula en su mentira y no acepta las acusaciones que en su momento le hicieron los propios perredistas, sobre todo su amistad casi familiar con Abarca, los apoyos económicos que recibía del orquestador de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, y el silencio que guardó para no verse involucrado en ese crimen de Lesa Humanidad.

Pero la historia no olvida, ni se detiene a regatear la verdad. Andrés Manuel López Obrador está obligado a testificar que sabe de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Su amistad con Abarca lo obliga a aportar datos sobre esa tragedia, tiene un compromiso moral con los padres de esos 43, los mismos padres lo señalan de cómplice a López Obrador, el los llama con su discurso gastado y terco, de ser provocadores, antes no los acusó de ser de la mafia del poder.

La verdad debe saberse, Andrés Manuel acostumbrado a mentir y a quitarse las culpas, debe acudir a PGR, para que aporte datos que puedan servir para localizar a los 43 desaparecidos.