miércoles, abril 27, 2016

ESTEFAN GARFIAS EL LIBANÉS EQUIVOCADO

Juan José Díaz Bermúdez



Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Según Sun Tzu el arte de la guerra se basa en el engaño.

Quién se equivocó en el equipo de José Antonio Estefan Garfias ¿para difundir un engaño que está siendo perjudicial?, porqué hacer víctima al abanderado del PRI al gobierno de Oaxaca, cuando la sociedad, los sectores y el pueblo identifican al señor Alejandro Murat Hinojosa ¿como hijo de María Guadalupe Hinojosa Cuellar?, mujer que fue apreciada por su trabajo a favor de los pobres.

En la casa de campaña de José Antonio Estefan Garfias se dieron cuenta a tiempo que el engaño no les funcionó y siguieron impulsando una mascarada que al final de cuentas se volvió en su contra, la guerra sucia en la que nunca debió entrar Estefan, le causó más daño que puntos a favor, ese error causará que pierda las elecciones. 

Han hecho victima a Murat Hinojosa, por el contrario el hijo de José Nelson Murat Casab se a dedicado a trabajar ignorando la campaña de lodo que desde la casa de Pepe Toño Estefan sale todos los días, y a pesar que los sesudos asesores de Pepe Toño se han dado cuenta de la falta de despegue de la campaña del candidato de la alianza PAN- PRD, no han hecho nada por remediarlo, es un barco que va en picada y todo hace indicar que al hacer agua como siempre, varios huirán a otros barcos y pronto estaremos dando a conocer de las desbandadas de organizaciones perredistas a favor de Alejandro.

¿A quién ayuda la campaña de guerra sucia que implementó Estefan Garfias?, a nadie. Pierde Oaxaca, pierden los votantes y se ensucia un proceso electoral que los oaxaqueños quisieran fuera de propuesta, los votantes quieren escuchar como se logrará que haya empleos para los jóvenes profesionistas, seguridad, combate a la pobreza, quieren saber como le hará el próximo gobernador para que no se pague tenencia homologar la tenencia con otros estados donde no se paga. Se quiere saber que hará el próximo gobernador para aplicar la ley, los candidatos tienen que compromneterse.

No le interesa al votante saber si Alejandro Murat es o no es oaxaqueño, que si su padre fue o no un buen gobernador, los hijos no deben pagar los pecados de los padres y fue ahí, donde Estefan Garfias se equivoca, las diatribas jamás servirán para ganar una guerra, al contrario hacen víctima a cualquiera.

Que sucede en este caso: vemos que se castiga profundamente a José Nelson Murat Casab, lo acusan de corrupto, hasta hoy ninguna autoridad le a fincado responsabilidades, es decir, hasta que no se demuestre que José Murat robó no se puede afirmar que es un ladrón, la presunción de inocencia lo ampara, todo lo demás que se diga son meros chismes. Ojalá que Pepe Toño Estefan, demostrará con documentos y acudiera ante el Ministerio Público si tiene la solidez de su dicho, a presentar una denuncia donde mediante juicio se demuestre que en la administración de Murat hubo robos.

La guerra fincada en el engaño que ha tomado Estefan Garfias, tomó un giro inesperado y al parecer todo va en contra del abanderado de la alianza PAN-PRD.

Ahora; juzgar a una persona por su ascendencia, es un error, decir  que Alejandro Murat es  Iraquí trae problemas graves de xenofobia, es como si dijéramos que José Antonio Estefan Garfias es Libanés, eso no les quitaría jamás el derecho de ser votados, en países desarrollados como Estados Unidos inmigrantes participan en política y ganan y son incluso mejores gobernantes que los originarios de ese país. 

Hay errores y más errores en la campaña del abanderado de la alianza PAN-PRD.

Porqué Pepe Toño  habla de corrupción cuando su paso por SEVITRA no ha sido de lo más transparente, se habla de serias fallas y pronto sabremos de miles de concesiones que se encuentran en el claro oscuro del sensacionalismo, ni el panista actual va a poder tapar el sol con un dedo.

Porqué señala el PAN PRD, incapacidad cuando el actual gobernador, Gabino Cué a sido en los últimos 30 años el más incapaz de los incapaces, tan es así, que se le conoce como el gobernador wasapero, cuando sus colaboradores le van a explicar las carencias y los sinsabores de la administración, Gabino Cué prefiera estar mandando mensajes que dar soluciones a las carencias que existen en su administración.

Toma decisiones al vapor, tiene en la Secretaría General a un ingeniero como Carlos Santiago Carrasco, que no a sabido hasta el momento dar soluciones a los conflictos: Tenemos bloqueos carreteros, bloqueos de oficinas, falta de seriedad y todo entra en el contexto de la frivolidad de un gobernador que surgió de una alianza, que gobernó amarrado de las manos y que sirvió aunque hoy quiera decirse lo contrario de cómplice del grave daño que la Sección XXII CNTE, le viene causando a la niñez oaxaqueña.

Por razones como esa; José Antonio Eetefan Garfias es el gran perdedor del proyecto Gabino Cué, no podemos ni debemos los oaxaqueños tener otros seis años de hambre, desempleo, bloqueos carreteros, despotismo, no podemos tener a un gobernador heredero de un gobierno que como el de Cué a sido uno de los más corruptos, tan es así, que hoy mismo se desgarran el alma funcionarios de ciertas dependencias porqué para este 30 no hay dinero para pagar nómina a más de 8 mil empleados.

¿Eso quieren los oaxaqueños para Oaxaca?, tener a un gobierno donde todos son generales y nadie es soldado, donde los compromisos con los partidos es antes que con la ciudadanía, ya vimos que en Oaxaca no funcionan las alianzas, ¿y saben porque no funcionan?, porqué hay muchos políticos muertos de hambre, que roban sin descaro y de inmediato se vuelven millonarios, entre tanto el pueblo que sufra, que se quede esperando las promesas, tak como hizo Gabino Cué, el gobernó para su alianza no para los oaxaqueños.

Volver a votar por una alianza como la del PAN-PRD, serán otros 6 años de retraso, 6 años de miedo, de inseguridad, de desempleo para los jóvenes, Oaxaca no puede seguir así, en manos de inútiles que lo único que saben es enriquecerse. 

José Antonio Estefan Garfias no puede hablar de democracia cuando fue impuesto como candidato por Gabino Cué Monteagudo.