domingo, febrero 20, 2011

EL FISGÓN

Juan José Díaz Bermúdez




Oaxaca, México (Punto y Aparte).- Las relaciones entre el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué y Felipe Calderón Hinojosa no están en su mejor momento, fuentes cercanas a la Presidencia de la República, aseguran que el jefe del Ejecutivo Federal, demandó al mandatario oaxaqueño una explicación, del porque había sido engañado que su visita sería placentera e incluso se había programado un paseo al interior del zócalo de la ciudad y alameda de León en la capital oaxaqueña.
El estado mayor presidencial, tenía entendido que el desarrollo de los eventos se llevaría en calma, incluso se tenía contemplado que Felipe Calderón, degustará algunos bocadillos, entre amigos, casi en familia, donde asistirían así mismo ex combatientes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la sección XXII, como una muestra de madures y que en Oaxaca la negra noche había pasado, sin poner en contradicciones políticas al Presidente de México. Sin embargo la visita se tornó violenta y culmino en un enfrentamiento de grandes dimensiones.
El gobierno de Gabino Cué, sin precaución, incluso con mentiras. Invitó a Calderón a la inauguración de la universidad privada La Salle, un lugar que por cierto ya había sido inaugurado por funcionarios de esa institución. Más tarde lo llevó al museo de palacio, donde por cierto ya lo esperaban miembros de la APPO y maestros, quienes de algún modo comenzaron a enfrentarse.
Lo curioso es que existen tarjetas informativas del Estado Mayor Presidencial (EMP), donde se dice que según datos de la Secretaría de Protección Ciudadana, “la marcha de maestros no ofrecía ningún peligro, ya que datos de infiltrados (orejas), solo llegaban a un número de 130 profesores y gente de la APPO”, incluso agregaban: “Se ha monitoreado, que pasaran a dos cuadras del nido y no habrá mayor conflicto”.
La información que cruzaba cada minuto entre policías estatales, militares y fuerzas de apoyo de la Policía Federal Preventiva, no advertía de cambios sustanciales, hasta las 11:30 horas del martes 15 de febrero, cuando surge la primera alerta: En la esquina de Guerrero y Armenta y López, fueron detectado líderes radicales de la APPO, por lo que de inmediato y sin tener tiempo para sacar pertrechos del tráiler incendiado, con lo poco que tenían se enfrentaron los integrantes de la PFP, con maestros y appistas. La versión de Gabino Cué, en el sentido que había infiltrados del PRI, cae ante el EMP, luego que en las tarjetas los funcionarios estatales reconocían que eran appos y profesores los que enfrentaban a la PFP.
El mismo EMP, recomienda a Marco Tulio López Escamilla Secretario de Seguridad Pública de Oaxaca, que dialogue con los profesores, luego que días antes el mismo funcionario había dicho en un informe enviado a la cúpula castrense que “los maestros de Oaxaca no eran peligro ya, debido a que participaban del gobierno del cambio”, ese renglón por poco le cuesta la vida al funcionario, que fue golpeado por maestros y miembros de la APPO al tratar de contener a través del diálogo a los manifestantes.
Es falso entonces lo que el gobierno de Oaxaca detalla, en el sentido que hubo infiltrados entre los maestros, ya que el EMP, sabía perfectamente quienes atacaban a la policía en su mayoría militares vestidos de policías federales, eran maestros y appistas, algunos plenamente identificados.
El cruce de información que obra en poder de la SSP de Oaxaca según datos extraoficiales, indica que el EMP reclamó alrededor de las 13:00 la situación de peligro en la que había puesto el gobierno de Oaxaca a Felipe Calderón y ordena contener el avance de los manifestantes a través de las fuerzas federales para que no se inmiscuyera al personal estatal, a petición de Gabino Cué.
Es entonces cuando surge un hecho que sigue siendo un dato curioso. Debido a que no había personal federal, y ante los ataques de maestros y appistas, se ordena presuntamente que las fuerzas estatales y municipales de la capital, apoyen con elementos los cuales recibirían uniformes de la PFP para apoyar a los destacamentos. Se habla que había policías municipales entre los federales como apoyo logístico, si eso es verdad, tendrá mucho que explicar el Presidente Municipal de la ciudad de Oaxaca, ya que esta posibilidad se sigue dando como un hecho, no hay pruebas, aunque los Policías Municipales admiten haber participado y cambiado sus uniformes al interior del Museo del Palacio.
Lo cierto es que hay mucho que explicar y de esta situación surgen dos posibilidades: El rompimiento de Gabino Cué con el magisterio y el alejamiento de Calderón el cual se sintió engañado luego que fue invitado por el administrador de una casa, donde los dueños no lo querían.