UNA CORRUPTA QUE ASPIRA A SER DIPUTADA

La Mañanera de Sopas de Perico 
EL COBAO ES EL COMITÉ ELECTORAL
DE LA CORRUPTA DELFINA GUZMÁN 

Cipriano Bernal Gazdás 

Erase una vez una dependencia educativa donde el futuro de la juventud oaxaqueña no se mide por sus calificaciones, tesis o proyectos científicos, sino por el parentesco en el arbolito genealógico y la resistencia de los biempuestos sillones oficiales. Bienvenidos al Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca (COBAO), operado bajo la corrupta administración de la titular Delfina Guzmán Díaz, un sitio donde la austeridad republicana pasa de largo y el nepotismo se aplica con puntualidad, aunque su operadora principal está peleada con la honestidad.

Sucede que el COBAO es usado como comité electoral de la tristemente célebre Delfina Guzmán Díaz para su campaña rumbo a la diputación federal.¡El colmo de Morena lanzar al estrellato a la corrupta de las corruptas.

Dicen los clásicos de la picardía burocrática que gobernar sin amiguismos es como comer tlayuda sin asiento: desabrido e incompleto. Y la maestra Delfina se ha tomado este principio muy a pecho.
 
En el COBAO las plazas no se concursan, se heredan en las posadas o se apartan en el chat familiar. Sobrinos, compadres y entenados desfilan por la nómina con la naturalidad de quien asiste a una kermés dominical.

Mientras las bases magisteriales y administrativas exigen atención, pagos a tiempo y solución a los rezagos, la respuesta institucional suele oscilar entre el silencio sepulcral y la más fina diplomacia del desinterés. ¿Huelga? ¿Protestas? Para la titular, son solo música de fondo que interrumpe su siesta analítica y sus aspiraciones electorales.

El verdadero misterio de la gestión no es la opacidad en las arcas, sino la intrigante condición de salud de la capitana, la cual parece cambiar mágicamente según convenga asistir a una gira oficial o atender las demandas de la base trabajadora.

"Puedo inaugurar techados bajo el sol abrasador de la Costa, pero Dios me libre de firmar un pliego petitorio o dar la cara ante la tropa, porque las corrientes de aire fresco de la rendición de cuentas me dan jaqueca".

Nos encontramos ante un fascinante fenómeno médico-político: una funcionaria cuya salud es lo suficientemente frágil para impedirle trabajar con eficiencia, pero asombrosamente indestructible a la hora de cobrar la quincena y aferrarse al presupuesto. Un verdadero prodigio de la biomecánica burocrática.

La situación en el COBAO ya no aguanta más caretas ni parches de aspirina institucional. Mantener en el cargo a una funcionaria bajo la sombra perpetua de la corrupción, el influyentismo familiar y la simulación médica es tentar demasiado a la paciencia de una comunidad escolar harta de pretextos.

Urge una jubilación anticipada-pero no en el congreso-, un retiro digno a la sombra de su casa o, simple y llanamente, que alguien le recuerde que los cargos públicos no son herencia nobiliaria ni asilos de descanso personal. 

Desalojar la oficina a tiempo evita bochornos mayores, ahorra saliva a los tribunales laborales y, sobre todo, le devuelve al bachillerato oaxaqueño la dignidad que extravió entre parientes incómodos y recetas médicas de último minuto.

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