La Mañanera de Sopas de Perico
IRINECIO; DE GOLPEAR MUJERES PROTEGIDO POR MORENA,AL PARTIDO NARANJA
Cipriano Bernal Gazdás
Al Irinecio Molina Espinoza le dio otro infarto el espectro cromático de la congruencia.
Hasta ayer nomás, el hombre respiraba purita Cuarta Transformación; juraba por la virgencita del gansito que el color guinda era el tono exacto de la patria, el amanecer de la justicia social y el único boleto al reino de los cielos políticos.
Se durmió chairomorenista y despertó fosfo-fosfo. Abrió los ojos , se vio envuelto en una cobija naranja fosforescente y ¡zas!, descubrió que sus profundos e inquebrantables ideales cabían perfectamente en la cajuela de un taxi pirata o en una bolsa de mandado del mercado municipal.
Irineo no es que cambie de partido: es que padece un severo trastorno de identidad ropero. En su clóset tiene una colección de chalecos con cierre bilateral y velcro por ambos lados, listos para voltearse según sople la teta del presupuesto. Un día amanece con la jeta untada de baba de la "austeridad republicana" y al siguiente ya anda saltando en un pie con los tenis "Moscorrofio" de Movimiento Ciudadano, fingiendo que la mudanza ideológica fue producto de una epifanía mística y no de la desesperación por encontrar otro pesebre donde meter la jeta.
Del basurero guinda a la recicladora naranja
En Tuxtepec le acaban de tomar protesta como flamante delegado de "Trabajadores y Productores en Movimiento". El título le queda pintado: los trabajadores chambean, los productores producen y el compa Irineo se mueve. Se mueve del guinda al naranja, del discurso del "pueblo sabio" al discurso de la "alternativa ciudadana", y de la ubre que ya se secó a cualquier ventana electoral que todavía tenga tantita grasa.
Lo gracioso —por no decir trágico y de vomitera— es el discurso de los fosfo-fosfo locales. Salen con la mamarrachada de que Irineo demostró que su gente está lista para ofrecerles una "alternativa fresca" a los municipios de la Cuenca. ¿Alternativa? ¡Por Dios! Traer a un político que ya pasó por Convergencia, que se metió hasta la cocina en Morena y que ahora regresa al basurero que antes escupió es como ir a la fayuca, comprar ropa usada de paca, arrancarle la etiqueta de San Jerónimo y venderla como "alta costura de temporada".
A Irineo no lo fichó Movimiento Ciudadano: lo rescataron de la chatarra. Ocurrió que Morena ya no hallaba dónde meter tanto cascajo político —y mira que en ese partido le abren las puertas a priistas rateros, panistas con sotana, perredistas muertos de hambre, caciques de pueblo bicicletero y a cuanto fierro viejo dé votos—, y decidieron que el compa ya apestaba a cartucho quemado.
Pero pasó el camión de la basura naranja, oyó la musiquita, vio que todavía servía para levantar la mano en los mítines y decidió subirlo a la tolva.
El "Seminuevo" de Tuxtepec
Faltó nomás que le pusieran un moño rojo en la cabeza, lo formaran en la banqueta y le colgaran un letrero de cartón escrito vendiendo abono para las plantas.
Irineo sale en las fotos muy digno, asegurando que representa el nuevo amanecer, pero su única propuesta real sigue siendo él mismo, recauchutado y con hambre atrasada. Es exactamente el mismo personaje de siempre, con la misma ambición de lapa, solo que ahora lo metieron a la licuadora, lo exprimieron dentro de una mandarina y le echaron perfume de "ciudadano independiente" para disimular el tufo a chapulín de caño.
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