La Mañanera de Sopas de Perico
LA CORRUPTA ADMINISTRACIÓN
DE LA TERRIBLE DAMA
Cipriano Bernal Gazdás
Bajo la corrupta y despotricante administración de Daniel Méndez Sosa alía el “mata mujeres” en Salina Cruz, las finanzas públicas decidieron trascender las aburridas leyes de la aritmética tradicional.
En este puerto oaxaqueño no solo hay brisa marina; también hay un fenómeno paranormal donde los millones de pesos entran, salen y se desvanecen con la elegancia de un trilero profesional. Allá el mas tullido es maromero y hasta la muñeca fea se maquilla el cutis.
Según la Auditoría Superior de la Federación (ASF) —esa aburrida pandilla de contadores sin imaginación que se empeña en revisar papeles—, la Cuenta Pública 2022 del municipio dejó ver un par de "pequeñas" discrepancias que harían llorar a cualquier maestro de primaria: El Ayuntamiento reportó con bombo y platillo haber pagado $31,146,500.00 en servicios personales con recursos federales. Pero, al revisar los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), ¡sorpresa!, solo aparecieron $13,341,100.00 etiquetados como federales.
Entre lo que juran que gastaron y lo que los recibos fiscales admiten, hay un juguetito perdido de $17,805,400.00. ¡Pecata minuta! Diecisiete milloncitos y cacho que desaparecieron del radar fiscal con la misma facilidad con la que se pierden los calzones del discrepante Daniel allá por Salinas del Marqués.
Pero espere, que la función no termina ahí. Al comparar los más de 30 mil CFDI de nómina (que sumaron la bicoca de $207,923,800.00) con el gasto registrado en el capítulo 1000 de servicios personales ($180,171,500.00), ¡pum!, otra diferencia por $27,752,300.00.
En total, estamos hablando de malabarismo financiero de altos vuelos: cifras que no embonan en la trompa de la Dany -así lo conocen sus guachomas-, contabilidades esquizofrénicas y presupuestos que viven en realidades paralelas.
La defensa de los genios del cálculo
Ante semejante exhibición de talento numérico, la ASF exigió explicaciones. ¿Y qué hizo el Ayuntamiento de Daniel Méndez? Sacaron la vieja confiable: respondieron con el oficio PM/0249/2023, una cartita redactada con mucha emoción pero con cero sustento real, fechada el 18 de septiembre de 2023.
Naturalmente, los auditores federales leyeron el documento, suspiraron con cansancio y concluyeron lo obvio: no explicaba absolutamente nada.
"No fue una especulación periodística ni una acusación partidista: fue una actuación formal derivada de cifras oficiales que el gobierno municipal no pudo hacer coincidir."
Como era de esperarse, la ASF no se tragó el cuento y activó el protocolo de emergencia:
Mandó al Órgano Interno de Control municipal a investigar a los genios de la administración que no sabían sumar ni restar.
Le tocó la puerta al mismísimo SAT para que les haga una auditoría fiscal a fondo a las artistas de Salina Cruz. ¡Tómala muñeca!
Mientras los expedientes duermen el sueño de los justos y las investigaciones siguen en el misterio, la nómina de Salina Cruz carga con una herida millonaria que sigue sangrando impunidad.
Al final, gobernar con honestidad valiente a veces resulta en un pequeño detalle: los números no mienten, pero los políticos locales parecen estar peleados con la calculadora. ¿Dónde quedaron los millones? Lo único seguro es que, mientras el pueblo paga impuestos, la única fórmula que nunca falla en este ayuntamiento es la de clavarse el dinero hasta por donde no les pega el sol.
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