LA ROBOLUCIÓN EN OAXACA

La Mañanera de Sopas de Perico
LA ROBOLUCIÓN EN OAXACA

Cipriano Bernal Gazdás 

¡Qué tiempos aquellos, Dios mío! 
No hace mucho, los hoy próceres de la moralidad cuatroteísta (Locos Obradoristas) andaban con los zapatos empolvados de tierra, comiendo "pollito negro" en fondas de mercado, aguantando el hambre  y surtiendo su guardarropa en las famosas pacas de ropa usada. Bastó que llegara la tan ansiada "robolución" para que el milagro obradorista hiciera su magia: Hoy desfilan por los pasillos de los palacios gubernamentales luciendo trajes de marca, presumiendo guaruras, camionetas mamelucas, y viendo por encima del hombro al pueblo bueno y sabio que juraron defender y que en un momento de pendejismo los llevó al poder.

El claro ejemplo de esta metamorfosis de la austeridad republicana a la opulencia cínica lo encarna el flamante y nefasto Eduardo Rodríguez Burgos, alias "El Guarumo". Este personaje, cuya máxima virtud parece ser la de estar de mantenido de la nueva titular del IEEPO abrió la caja de Pandora sobre la plaga de aviadores y parásitos que asfixian la administración pública oaxaqueña.

Ahora resulta que para los flamantes juristas de la 4T las matemáticas y las leyes son flexibles, y que tener dos adscripciones cobrando religiosamente del erario es un acto de alta santidad laboral. ¡No me vengan con jaladas!

Ahí salió doña Leticia Elsa Reyes López arropando al chaquetas  con el sagrado manto de la impunidad morenista, intentando tapar el sol con un dedo mediante argucias legaloides propias de Godínez con diez pesos en la bolsa. Defienden lo indefendible: Es ilegal tener dos plazas y cobrar por ambas mientras se rascan la panza. Pinche vidita de estos mugrosos cuernitos.
 
Cobrar doble plaza no es un derecho laboral; es un descarado atraco al presupuesto de un estado con tantas carencias.
 
Si este pedazo de calabaza tuviera una pizca de vergüenza, ya habría renunciado a una de sus sinecuras para dedicarse a trabajar de verdad. No lo hará porque le rugen las tripas.

Mientras miles de jóvenes egresados de universidades públicas y privadas de Oaxaca deambulan con título en mano buscando una oportunidad y tocando puertas en vano, este muerto de hambre payaso de cuarta acaparó por la mala no una, sino dos plazas.

Se pasea muy cachondo el mameyes sintiéndose dueño de vidas y haciendas, todo por ser el achichincle y pareja de la funcionaria escogida para el gabinete. Se jacta de tener a su entera disposición el gobierno estatal, mareado por el poder y la brisa de los billetes ajenos que no sudó ni ganó.

Como bien decía la abuelita: "No hay peor ciego que el que no quiere ver", y en este gobierno los ojos se cierran convenientemente cuando se trata de repartir el botín entre los cuates y los incondicionales.

Al final, la máxima de que el que a dos amos sirve con ninguno queda bien aquí se transforma: sirven a un solo dios, el dinero fácil, y con el pueblo... con el pueblo que se vayan preparando para el próximo informe de puras mentiras.

La Pregunta de Hoy: ¿Hasta cuándo seguirá Oaxaca pagándole los caprichos y los vicios a la parentela dorada de la nueva aristocracia tropical?

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