CUATRO AÑOS DE MEMORIA, RESISTENCIA Y EXIGENCIA DE JUSTICIA lo

CUATRO AÑOS DE MEMORIA,RESISTENCIA Y EXIGENCIA DE JUSTICIA

"Fuiste luz en el dolor ajeno, manos firmes que sanaron y defendieron; hoy tu ausencia duele, Natalie, pero tu legado camina y arde en cada una de nosotras."

Hace cuatro años, los pasos de la doctora Natalie Díaz dejaron de recorrer las calles que tantas veces cobijaron su vocación, pero su presencia se multiplicó en la memoria colectiva. Mujer empoderada, incansable y solidaria, dedicó su vida profesional —respaldada por su doctorado en ginecología, obstetricia y colposcopia— a ser refugio y escudo para tantas mujeres atrapadas en las sombras de la violencia familiar y de género.

La noche trágica del 25 de septiembre de 2022 en el Barrio Vixhana en Tehuantepec,
Oaxaca, la violencia cobarde de Ricardo Antonio O.G. la antecedió en el camino de su partida. No fue un accidente aislado; fue el eslabón final de una agresión intolerable que hoy, a cuatro años de distancia, sigue exigiendo una respuesta contundente de los tribunales.

En este momento decisivo, mientras se desarrolla la audiencia de juicio oral en busca de una sentencia, la exigencia es clara y unánime: juicio con perspectiva de género y un veredicto ejemplar.

El agresor y el homicida cada uno en lo personal deben enfrentar todo el peso de la ley.

 Las mujeres urgen de fiscalías verdaderamente comprometidas, capaces de actuar con sensibilidad, rigor y eficacia.

Desde cada trinchera, la exigencia se eleva para declarar alerta máxima hasta lograr justicia plena para la doctora Natalie Díaz.
Desmontar la narrativa del patriarcado: la dignidad no es toxicidad.

El sistema patriarcal intenta distorsionar el sentido de nuestra resistencia, buscando satanizar la lucha legítima por los derechos de las mujeres. Que quede claro: quienes exigimos justicia no somos «tóxicas». Exigir un alto a la violencia y demandar tribunales justos no puede ni debe confundirse con resentimiento o desequilibrio; es la dignidad colectiva respondiendo a la opresión y la violencia de género.

No permitiremos que los agresores y sus cómplices inviertan los papeles de la culpa. Somos manada, somos fuego y somos libres. 

Nuestra voz incómoda para el poder es, ante todo, un acto de amor insurrecto por la vida.

Somos una manada que no olvida porque 
Natalie  sigue viva. Respira en cada marcha convocada por su manada, resuena en cada consigna frente a los juzgados y habita en la valentía de todas aquellas mujeres que han alzado la voz denunciando a sus cobardes agresores. 

Su memoria es el estandarte de una lucha que no retrocede.

¡Justicia para la doctora Natalie Díaz!
Aquí estamos y actuamos.

Cuatro años sin ti duelen, Natalie, pero nos alivia y sostiene la certeza inquebrantable de que obtendrás justicia.

Por nuestras colectivas:
 Bloque Feminista Radical
 Mujeres de la Tierra
 Mujeres de la Montaña
 Asociación Contra La Violencia a la Mujer (Dra. Natalie Díaz)

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