La Mañanera de Sopas de Perico
BEBÉS VÍCTIMAS DEL NARCOTERRISMO
Cipriano Bernal Gazdás
La Mañanera de Sopas de Perico
BEBÉS VÍCTIMAS DEL NARCOTERRISMO
Cipriano Bernal Gazdás
Mientras en Zacapu, Michoacán, los colectivos de madres buscadoras tienen que rascarle a la tierra con uñas y cubiertos porque el Estado es un cero a la izquierda, la realidad supera cualquier película de terror: más de 1,600 dientes de leche botados en una fosa clandestina. Sí, leyó bien, mil seiscientas piezas dentales de niños. Pero no se preocupen, para nuestros iluminados gobernantes de Morena, esto seguro es solo "propaganda de los conservadores" o un invento de la prensa “mercenaria”.
¿De qué tamaño quieren la tragedia para abrir los ojos?
Mientras los "empresarios del narco" hacen pinches masacres infantiles y convierten ranchos en campos de exterminio, el gobierno federal sigue aplicándose la grandiosa estrategia de los abrazos, los besos y las becas para los criminales. ¿Qué más falta? ¿Que el Ratón Pérez tenga que tramitar amparos o pedirle permiso al crimen organizado para cruzar Michoacán?
La fauna de "empresarios del crimen": Ya nos cambiaron el discurso oficial. Ahora los carniceros con chaleco táctico son "empresarios", "actores sociales" y muchachos descarrilados que solo necesitan comprensión. ¡Qué pinche vergüenza! Los únicos roedores aquí son los funcionarios que se tapan los ojos y cobran sueldos millonarios mientras el país huele a fosa común.
Los colectivos haciendo el trabajo de la Fiscalía, arriesgando el pellejo y encontrando huesos de niños, mientras las autoridades salen con su cantaleta favorita: "Estamos investigando", "Aún no se valida oficialmente".
¡Llevan años haciéndose de la vista gorda! Si por cada excusa barata de la FGR dieran un resultado, ya México sería potencia mundial.
Esta porquería ya no es solo delincuencia organizada; es un narco-estado con sotana y credencial de partido, donde prefieren proteger la popularidad del régimen que rascarle a la verdad para no incomodar a sus socios con fuero.
Ya basta de tanta simulación cínica. Si los gobernantes de Morena y sus fiscalías alcahuetas no pueden con el paquete, que renuncien y le dejen el puesto a las madres buscadoras, porque ellas, con puro amor y dolor, han demostrado tener más pantalones y decencia que todo el gabinete de seguridad junto.
¿Qué otra aberración grotesca tiene que estallarle en la cara a este gobierno de indolentes para que dejen de proteger a sus queridos "muchachos" y se dignen a gobernar?
Qué gran circo romano nos tocó presenciar! Para que el flamante secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, se digne a mover un dedo y hacer algo más que posar para la foto con cara de modelo de catálogo, necesitas primero rezarle un rosario y bordarle un trapo a doña Claudia Sheinbaum. Sí, señor: en este México de la cuarta transformación, la justicia no se activa con denuncias ni con pruebas científicas, sino con los berrinches de Palacio Nacional y las buenas vibras del bordado oficial.
Los consentidos del poder: Mientras la Sheinbaum sigue ocupada vendiendo su atole con el dedo de que "todo está bajo control" y protegiendo a los intocables del régimen, los privilegiados del huachicol y el terror riéndose de las mañaneras desde sus camionetas blindadas.
Desde esa fauna color guinda también hay niveles de incompetencia. Están los de primera (los que roban con elegancia), los de segunda (los que solapan), y una larga fila de arrastrados de tercera y cuarta que solo sirven para aplaudirle las ocurrencias a la reina y aplastar expedientes mientras el país se desangra.
La cruda verdad, sin filtros: los criminales siembran terror, controlan carreteras y explotan el huachicol a sus anchas única y exclusivamente porque tienen la bendición y la protección de la tristemente célebre Sheinbaum.
¿A poco creían que se mandan solos? ¡Claro que no! Tienen franquicia, fuero moral y protección del Estado. Mientras tanto, las familias mexicanas siguen cargando el dolor de las fosas y los dientes de leche olvidados, esperando a que a la "Suprema Bordadora" le dé la gana dar la orden para que el gobierno haga su trabajo.
¿Qué más falta para que estos cínicos acepten que el país se les incendió por andar cuidando a sus patrones del narco?
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