TEHUANTEPEC ENTRE EL MIEDO,LA CORRUPCIÓN Y LA COMPLICIDAD

La Mañanera de Sopas de Perico
TEHUANTEPEC ENTRE EL MIEDO,EL
ABANDONO Y LA COMPLICIDAD

Cipriano Bernal Gazdás

Santo Domingo Tehuantepec, que alguna vez fue el corazón cultural y un bastión de orgullo en el Istmo, hoy respira zozobra, el miedo se apoderó de sus habitantes por culpa de un gobierno municipal surgido de morena; corrupto y cómplice del crimen organizado. 

La actual administración municipal encabezada por Ana Cecilia Pérez Velázquez, no solo ha fallado en su mandato constitucional de proteger a sus ciudadanos, sino que ha arrastrado al municipio a una de las crisis de gobernabilidad más profundas de su historia reciente, ningún otro ayuntamiento había fallado con tanta precisión.

Lo que se vive hoy en Tehuantepec ya no es un simple repunte delictivo; es una claudicación absoluta del Estado de Derecho. Los tehuanos a la llegada de Ana Cecilia Pérez Velásquez no han podido vivir en paz la angustia los acompaña todos los días.

La inseguridad ha escalado a niveles alarmantes y el descaro criminal ha roto cualquier límite imaginable. 

La ciudadanía está indefensa ante atracos que ya no ocurren solo en calles desoladas o al amparo de la noche, sino a plena luz del día, frente al propio palacio municipal. ¡Tehuantepec es tierra de nadie!

Resulta inaudito y aterrorizante que los cuentahabientes estén siendo asaltados al interior de las propias sucursales bancarias, santuarios donde se suponía que el patrimonio y la integridad estaban garantizados, en Santo Domingo Tehuantepec las garantías quedaron relegadas a simples conjeturas.

A esta pesadilla se suman los asaltos constantes en el mercado municipal —el motor económico y social de las familias— y el peligro inminente de transitar por calles donde la policía preventiva parece ser un mero fantasma, no hay confianza en los uniformados que están a las órdenes de la presidenta municipal interina.

Pero el calvario de los tehuanos no se limita al miedo a la delincuenci, a la crisis de seguridad se suma la indignidad de sobrevivir bajo el colapso total de los servicios públicos. 

El suministro de agua potable es una promesa seca en los grifos de los hogares, y la deficiente o nula recolección de basura ha convertido las calles de la ciudad en focos de infección y monumentos al abandono, la administración municipal ha demostrado una inoperancia que raya en la negligencia criminal.

Ana Cecilia Pérez Velázquez ha dejado claro que la presidencia municipal le quedó grande, la incapacidad precede cualquier decisión en su gobierno. 

Sin embargo, su permanencia y la impunidad con la que transcurre este desgobierno no serían posibles sin un manto protector institucional, el silencio de las altas esferas políticas y legislativas es una afrenta para el pueblo, y la inacción de quienes deberían fungir como contrapeso los convierte en copartícipes de la desgracia y en serviles lacayos de la corrupción.

Ante esta sumatoria de agravios, el clamor de los ciudadanos de Tehuantepec exige dejar de mirar hacia otro lado, por ello frente al colapso de la seguridad y los servicios básicos, resuena una exigencia ineludible: ¡auditoría a la interina Ana Cecilia Pérez Velásquez!

Hasta cuándo el Congreso morenista, que se ha visto cómplice con su silencio, llamará a cuentas a esta deplorable administradora del gobierno de Tehuantepec y le iniciará ¿un recuento de daños?

El pueblo tehuano merece vivir sin miedo y con dignidad, la paciencia se agota y la historia, al igual que los votantes, no perdona la negligencia, ni olvida la complicidad.

Comentarios