La Mañanera de Sopas de Perico
TEHUANTEPEC EN EL ABANDONO, LA
OPACIDAD Y LA VIOLENCIA DE ANA CECILIA PÉREZ VELÁZQUEZ
Cipriano Bernal Gazdás
Se presenta una grave indiferencia ante la tragedia social. El rostro cotidiano de Tehuantepec es el del abandono institucional. La crisis hídrica no es una promesa incumplida, sino una realidad asfixiante: no hay agua potable en los hogares, obligando a la ciudadanía a gastar recursos que no tiene en pipas particulares. A esto se suma el colapso en la recolección de basura, un problema crítico que ha convertido las calles en auténticos basureros a cielo abierto y en alarmantes focos de infección.
Lejos de atender esta emergencia humanitaria y sanitaria, la presidenta interina, Ana Cecilia Pérez Velázquez, ha optado por el silencio y la simulación. Su gobierno hace oídos sordos a los reclamos legítimos de una población harta, transformando el Palacio Municipal en una suerte de pasarela o "boutique folklórica".
La indignación ciudadana ha escalado ante el uso descarado de los recursos públicos. De acuerdo con denuncias de sus propios compañeros de Cabildo, Pérez Velázquez se autorizó una partida de aproximadamente 100 mil pesos mensuales para gastos de representación.
¿El destino de estos fondos? Estrictamente personal:
El "embellecimiento" y cuidado estético de su imagen. La adquisición constante de trajes regionales de alta costura para lucir en eventos públicos.
La innovación permanente, pero exclusivamente de su guardarropa, maquillaje y peinados.
Mientras Tehuantepec sufre el peor escenario de su historia moderna —con daños sociales profundos y comunidades enteras olvidadas—, la máxima autoridad del municipio prioriza la vanidad sobre las necesidades más urgentes de su gente.
Inseguridad: Un clima de terror cotidiano
La frivolidad de la alcaldesa interina contrasta de manera violenta con la realidad de las calles. La inseguridad en el municipio ha alcanzado niveles aterradores que mantienen a la ciudadanía bajo el asedio del miedo constante:
Asaltos a transeúntes a cualquier hora del día.
Robos recurrentes a casa-habitación.
Ejecuciones a sangre fría que evidencian la ausencia total de estrategia policial.
Una creciente y alarmante violencia contra las mujeres ante la inacción de las autoridades locales.
Corrupción, nepotismo y represión contra regidores que han señalado sus torpezas.
El sello distintivo de esta administración interina es la triada conformada por la corrupción, el nepotismo y el autoritarismo.
La población ha documentado cómo el poder municipal se ha empleado como un negocio familiar y de complicidades, beneficiando de manera directa a los círculos cercanos, amigas y familiares de la presidenta.
La opacidad no solo se refleja en la falta de rendición de cuentas, sino en la comisión de presuntos delitos graves. Regidores del ayuntamiento han denunciado públicamente a Ana Cecilia Pérez Velázquez por falsificación de firmas y documentos oficiales. El objetivo de estas prácticas ilegales: avalar el dispendio financiero, encubrir la fuga de recursos públicos y justificar la existencia de obras fantasmas que solo existen en el papel.
Ante los cuestionamientos y las denuncias de sus propios homólogos, la respuesta desde la presidencia ha sido la represión y la censura, intentando silenciar a quienes exigen legalidad y transparencia.
Un llamado urgente a la rendición de cuentas
Santo Domingo Tehuantepec no aguanta más simulaciones. La crisis que enfrenta el municipio exige la intervención inmediata de los órganos de fiscalización y justicia del estado. La dignidad de un pueblo con tanta historia no puede seguir secuestrada por la frivolidad institucional, el desvío de recursos y la insensibilidad de un gobierno municipal que olvidó por completo para quién debe trabajar.
Comentarios