La Mañanera de Sopas de Perico
LA AMBICIÓN A CIEGAS DE LUISA
CORTÉS GARCÍA; UN OCASO POLÍTICO ANUNCIADO
Cipriano Bernal Gazdás
En el tablero de la política contemporánea, la congruencia y el trabajo legislativo deberían ser las cartas de presentación de cualquier aspirante a un cargo de elección popular. Sin embargo, en el caso de Luisa Cortés García, la realidad pinta un panorama diametralmente opuesto: un ejercicio legislativo estéril, matizado por la improvisación y sostenido por una red de alianzas que insultan la memoria política de México.
Su anhelo desmedido por alcanzar la gubernatura de Oaxaca por un periodo efímero de dos años la ha llevado a tocar puertas tan cuestionables como reveladoras.
En un ejercicio de pragmatismo cínico, Cortés García ha buscado la protección y el cobijo de José Nelson Murat Casab, al tiempo que tiende puentes con René Bejarano, aquel personaje infame grabado recibiendo fajos de dinero en ligas del empresario Carlos Ahumada. Sumar fuerzas con la opacidad no es una estrategia; es una declaración de intenciones.
El repertorio de las contradicciones no deja de asombrar.
Lejos de contentarse con este catálogo de mañas, la autodenominada "senadora honesta" decidió diversificar su baraja de simpatías políticas. Por un lado, coquetea con Gerardo Fernández Noroña, un orador estridente de la supuesta izquierda que en la práctica ha demostrado habitar las cómodas contradicciones del sistema. Por el otro, no duda en llamar al respaldo de Gabriel García Hernández, un operador señalado en repetidas ocasiones por conductas misóginas y agresiones hacia legisladoras por motivos de género, además de arrastrar cuestionamientos sobre el uso patrimonialista de los espacios en Morena.
Esta selección de personajes podridos, donde también desfila el deslucido mote de "dipubarrio", refleja la desesperación de un perfil que carece de luz propia.
El vacío legislativo y el rechazo ciudadano
La hoja de ruta de Luisa Cortés García en la Cámara Alta carece de propuestas sustantivas, iniciativas de peso o un legado que justifique su dieta parlamentaria. Su paso por el Senado es el testimonio fiel de la nada política: una carrera construida a base de ocurrencias mediáticas que pretenden disfrazarse de "músculo político".
Pretender que la ciudadanía oaxaqueña ignore el historial de sus padrinos políticos y sus propias carencias de gestión es subestimar la inteligencia colectiva del electorado. Al apostar por alianzas con figuras repudiadas por la opinión pública, Cortés García no ha exhibido fuerza; ha quemado los cartuchos de un bumerán político que hoy golpea directamente su escasa reputación.
La inexperiencia, unida a la soberbia de querer saltar etapas sin el respaldo del trabajo honesto, le ha cerrado de manera definitiva las puertas con un pueblo votante que hoy exige congruencia, memoria y, sobre todo, dignidad en el servicio público.
Su ambición a ciegas la llevó a un callejón sin salida que la descarta completamente, a pesar de ser una pieza en el tablero del nefasto Alfredo Harp Helú, su mecenas. ¡Contradictorio, no!
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