¿QUIÉN LE DIO TU NÚMERO A TANIA LÓPEZ? DENUNCIAN MENSAJES MASIVOS SIN CONSENTIMIENTO
Sayda Morales Bustamante
El mensaje no fue presentado como una invitación abierta. Su redacción daba por hecho que existía una relación previa con las familias:
“Escribo de parte de la diputada Tania López para informarle que su pequeñ@ ya quedó inscrito a la Escuelita Cívica”.
Después solicitaba que el menor se presentara acompañado de su tutor, llevara cuaderno, lápiz, goma, vaso y plato de plástico.
El problema es que algunos destinatarios aseguran no haber inscrito a ningún menor.
La frase “ya quedó inscrito” resulta especialmente delicada porque presupone un registro que, según los denunciantes, nunca realizaron. También abre una pregunta todavía más grave: ¿la base utilizada solamente contenía números telefónicos o vinculaba cada línea con información sobre madres, padres, tutores y menores de edad?
La existencia del evento está acreditada. Publicaciones difundidas desde las cuentas vinculadas con Tania López confirman la realización de la denominada "Escuelita Cívica de Verano en Santa Cruz Xoxocotlán".
Lo que permanece sin explicación es el origen de los números utilizados para contactar a la ciudadanía.
Los afectados sospechan que pudo emplearse una base de datos filtrada de Telcel o de alguna otra compañía telefónica. Sin embargo, la evidencia disponible no permite responsabilizar a ningún operador. Los números también pudieron provenir de padrones partidistas, registros municipales, programas sociales, escuelas, formularios antiguos, directorios comerciales, empresas dedicadas al envío masivo o bases compradas y compartidas entre operadores políticos.
Precisamente por eso Tania López debe responder.
La incertidumbre sobre el origen de los datos no elimina el problema: lo confirma. Si una diputada puede llegar al teléfono personal de ciudadanos que nunca establecieron contacto con ella, alguien recopiló, entregó, compró, transfirió o reutilizó esos números.
La situación resulta todavía más sensible porque la comunicación involucra a niñas y niños. Si existe un padrón que relaciona números telefónicos con menores, inscripciones o vínculos familiares, deberá acreditarse quién proporcionó esa información y qué consentimiento otorgó la madre, el padre o el tutor.
No se puede promover una “Escuelita Cívica” mediante procedimientos que la ciudadanía percibe como invasivos y opacos. El civismo comienza por respetar reglas, explicar decisiones y reconocer que el teléfono de una persona no es una extensión automática de la oficina de una diputada.
Los partidos y sus operadores se aprovechan de esa oscuridad. Una base filtrada, comprada o reutilizada no llega acompañada de un documento que revele su procedencia. Solamente aparece convertida en llamadas, encuestas, propaganda, invitaciones y mensajes que irrumpen en los teléfonos personales.
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