La Mañanera de Sopas de Perico
OAXACA BRILLA CON FUERZA PROPIA:UNA GUELAGUETZA 2026 QUE HIZO HISTORIA
Cipriano Bernal Gazdás
La edición 2026 de la Guelaguetza no solo cumplió con las expectativas, las superó de manera rotunda, demostrando que cuando la organización, la tradición y la voluntad política se alinean, los resultados son verdaderamente extraordinarios.
Fue un encuentro de hermandad: Las 8 regiones en el escenario, no solo cautivaron, además ratificaron su compromiso con Oaxaca.
Este 2026, el Auditorio Guelaguetza se convirtió nuevamente en el epicentro de la diversidad nacional e internacional. Las ocho regiones del estado —los Valles Centrales, la Cañada, la Costa, el Istmo de Tehuantepec, la Mixteca, la Cuenca del Papaloapan, la Sierra de Juárez y la Sierra Sur— tejieron un mosaico vivo de colores, música, danza y tradición.
Cada delegación subió al escenario con el orgullo de compartir su identidad más profunda. Desde los sones istmeños hasta la potencia de las chilenas de la costa, sin olvidarnos de la alegría de las chinas oaxaqueñas, la Guelaguetza 2026 reafirmó que la cultura oaxaqueña no es solo un recuerdo del pasado, sino un presente vibrante que late con fuerza y se ofrece generosamente al mundo.
Detrás de la magia que se vive en el escenario hay un engranaje complejo que este año demostró una excelente coordinación institucional y logística. La planeación estratégica, la seguridad, la hospitalidad y la difusión cultural trabajaron como un reloj suizo, garantizando que tanto los visitantes locales como los miles de turistas nacionales y extranjeros disfrutaran de una experiencia impecable.Todo esto coordinado por la Secretaria de Turismo, Saimy Pineda Velasco.
Este despliegue organizativo ha dejado saldos sumamente positivos: hoteles con llenos totales, mercados vibrantes de actividad, una derrama económica histórica para los artesanos y productores locales, y una proyección internacional que posiciona a Oaxaca en lo más alto de la industria turística global.
Como bien se dice popularmente, el gobierno encabezado por Salomón Jara Cruz "tiró la casa por la ventana" para esta edición. Lejos de ser un gasto superficial, la inversión hecha en la Guelaguetza 2026 se traduce en una apuesta firme por el desarrollo social, la reactivación económica y el orgullo comunitario.
Con una visión de puertas abiertas, la administración estatal logró mostrar a Oaxaca no solo como un destino turístico de descanso, sino como una entidad referente a nivel mundial, un lugar donde la modernidad y el respeto por los pueblos originarios caminan de la mano.
La Guelaguetza 2026 ha cerrado su ciclo de presentaciones principales, pero su eco sigue resonando. Oaxaca ha demostrado, una vez más, que su riqueza cultural es inagotable y que, cuando el gobierno y su pueblo trabajan de la mano, el futuro brilla con luz propia.
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