La Mañanera de Sopas de Perico
SOIS VOSOTROS LA
VERGÜENZA DE SU MADRE
Cipriano Bernal Gazdás
Qué audacia la tuya, viajero, al invocar el espíritu de Zorrilla para denunciar la podredumbre que corroe los cimientos de Oaxaca!
Escuchad, pues, cómo declamaría el cínico y arrogante Tenorio ante tal colección de almas en pena y ambición desmedida, que purgan sus condenas entre oro pulido robado al pueblo bueno que espero aplique la justicia.
(En un salón oscuro, iluminado apenas por el fulgor de unas antorchas que languidecen, se alza una sombra con capa y espada. Sus ojos brillan con el fuego del desprecio).
«¡Deteneos, sombras! ¡Quietos, mercaderes de Oaxaca, quien no sabe de sus entuertos y de su cobardía!
¿Pensáis acaso que en el silencio de los siglos vuestras fechorías dormirán el sueño de los justos y que seréis olvidados en el devenir de los tiempos?
¡Cuán grande es vuestra torpeza!
Que hasta el mismo infierno, ante tanta ignominia, se ruboriza y os cierra sus puertas, pues no hay fuego allí que iguale la podredumbre de vuestras conciencias, llenas de pulcra mentira y ociosa ocasión para sustraer carteras.
¡Delfina Guzmán Díaz , mujer del favor familiar!
¿Es el erario vuestra herencia, o el bastión donde el nepotismo erige sus torres de marfil? Traéis a mejores tiempos a los vuestros a comer del banquete corrupto, cuando apenas ayer caminaban entre el hambre. Hoy comen las tres comidas y les alcanza para guardar para la fiesta.
Entre tanto la justicia se asfixia en el altar de vuestra soberbia.
Su patrón se lame las barbas sin entender que la historia se los reclamará sin importar quiénes son o qué pasó con la pena.
¡Qué teatro tan vil habéis montado,
donde la ética es el telón que nunca se levanta ni habrá compasión el día de vuestros pecados.
Y tú, Flavio Sosa,conocido mercader, agitador de mareas turbias,
que en la sombra tejéis redes de oscuro designio.
¿Crees que el pueblo, esa masa informe que desprecias con tus actos viles de bellaco,no olvida la estela de corrupción que tras de ti has diseñado?
¡Eres el eco de un ruido vacío,
la sombra de una lealtad vendida al mejor postor que sabeís es el mismo que compró tu alma allá por Polanco!
¡Benjamín Robles un arribista que llegó para quedarse, personaje del engaño!
¿Cuántas páginas has escrito con la pluma de la impunidad?
Tu discurso es el veneno que, dorado, engaña al incauto,mientras en la penumbra de tu despacho,
el oro y el privilegio se reparten como botín de guerra y engaño.
Dante Montaño y Luis Rey López Martínez,secuaces de la miseria,
diputado y regidor del despojo,
¿qué queda de vuestra honra, si la habéis tenido algún día?
Si acaso la tuvisteis que apuesto mi espada en la duda, la habéis empeñado en el mercado de las conciencias oscuras.
Habéis hecho del cargo un negocio,
y del servicio público, un insulto a la memoria de quienes pensaron haber encontrado a sus socios.
¡Que se abran las tumbas, que se levanten los ecos!
Que el nombre de cada uno de vosotros sea el epitafio
de la virtud que habéis asesinado.
Aquí, en esta tribuna del alma,
donde no hay fuero que os proteja,
os desafío: ¿quién de vosotros, ante el juicio de la historia,
se atreverá a mirar a los ojos al pueblo sin que su alma se deshaga en sombras?
Cuantos delitos más habéis de fraguar antes que la espada de la justicia los lleve ¿a la cárcel?
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