EL GUERRI-ÑERO RESULTÓ MALINCHE

LA PIÑATIZA: MORENA TANTO HABLA DE INTERVENCIONISMO EXTRANJERO QUE UN PORTUGUES CAMARADA DE PEDAS DE FLAVIO SOSA SE HACE MILLONARIO CON LA CULTURA OAXAQUEÑA 

Morfeo 


Tanto “luchador social”. Tanto antiintervencionismo. Y a la hora de la verdad, un portugués  operando empresas fantasma con el patrimonio de Oaxaca, un despacho que cobra con nombres prestados, y Flavio Sosa presumiendo en conferencia que les suelta 50 millones.

Morfeo tiene que hablar del arquitecto portugués que descubrió que Oaxaca es de conquista y es una mina de oro. Y de los eternos luchadores sociales que le abrieron la bóveda.

Durante años nos dieron lata con el discurso antiintervencionista. Que los extranjeros esto, que el imperialismo aquello, que hay que defender lo nuestro de los de afuera. Toda esa cantaleta nacionalista de barricada repetida hasta el cansancio.

¿Y a la hora de repartir el dinero de la cultura oaxaqueña, a quién señalan como operador del desfalco? A un portugués.

Se llama  João Gabriel Boto de Mato Caeiro. Actual arquitecto de una de las fundaciones culturales más influyentes de Oaxaca. Dueño del despacho de diseño RootStudio, aunque a la hora de cobrarle al erario, el dinero sale con otros nombres, otras razones sociales y, cuando conviene, con empresas fantasma. Y fuentes de alto nivel de dos administraciones, la anterior y la actual, lo señalan como el operador de una de esas empresas que el SAT confirmó, con sello oficial y todo, como fantasma.

La empresa se llama Baumar. Y cuando Morfeo dice fantasma, no es adorno literario. Es lo que dice el SAT: sin activos, sin personal, sin capacidad material. Una empresa que no existe más que en el papel. Puro membrete flotando en el aire.

El 12 de septiembre de 2025, el SAT notificó a Baumar como empresa simuladora bajo el artículo 69-B. El certificado oficial de que esa empresa es pura simulación.

Trece días después, el 25 de septiembre, el INPAC firmó con esa misma empresa fantasma un contrato por casi 35 millones de pesos para intervenir el Museo de Arte Ritual en Culturas Originarias. Y le soltó de inmediato un anticipo de más de 10 millones 468 mil pesos.

Hay un ecosistema completo de ex integrantes de una misma fundación cultural que se instaló en el corredor INPAC-SINFRA como receptor sistemático de dinero público. 

Gerardo Virgilio López Nogales, arquitecto de la fundación, que entre 2023 y 2025 acumuló contratos del INPAC por más de 88 millones de pesos.

Su esposa, Miriam Berenice López Canseco, hoy subsecretaria en la SINFRA, cuando su marido empezó a recibir esos contratos era directora de obra en el propio INPAC.

El compadre, Carlos Vichido Hernández, también colaborador de la fundación, y ex titular de SINFRA.

Y Sildia Mecott Gómez, ex titular del INPAC y actual secretaria de SINFRA al momento de adjudicarle a Baumar, cuya firma aparece en el contrato y en la autorización del anticipo millonario. 

En el centro operativo de todo, el arquitecto portugués   João Gabriel Boto de Mato Caeiro. El RootStudio. El de la fundación. El señalado por fuentes de dos administraciones como el operador de Baumar y de las empresas con las que ese despacho cobra sin dar la cara, es mas hasta el propio Flavio Sosa ha manifestado que el diseño es de su amigo de pedas.

Aquí entra el eterno luchador social, cabrones. Porque Flavio Sosa Villavicencio, en plena conferencia y con orgullo, presumió que a este mismo circuito le está entregando 50 millones de pesos en un solo proyecto. Cincuenta millones. Al mismo ecosistema de la fundación, los mismos apellidos, el mismo despacho RootStudio, el mismo operador portugués señalado por manejar empresas fantasma. Lo dijo como si fuera logro cultural en lugar de confesión pública.

Tanto mame con los extranjeros intervencionistas. Tanto discurso contra los de afuera que vienen a aprovecharse de lo nuestro. Y a la hora de la verdad, ahí está el arquitecto portugués y su despacho operando el desfalco, y ahí está Flavio Sosa entregándoles 50 millones, mientras Oaxaca tiene arquitectos brillantes que habrían intervenido esos museos con profesionalismo, con conocimiento, y sin empresa fantasma de por medio.

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