EL BURGUÉS QUE AYER FUE GUERRI-ÑERO

La Mañanera de Sopas de Perico
DE LAS BARRICADAS A LA CAMIONETA
BLINDADA:LA METAMORFOSIS DE FLAVIO EL INCENDIARIO DE OAXACA

Cipriano Bernal Gazdás 

Dicen esos que todo lo saben que la verdadera revolución no se hace con ideales, sino con una buena red de padrinazgos y un sentido del olfato privilegiado para detectar dónde está el presupuesto para aplicar el decomiso de las masas.

El demonio de Tazmania  ha entendido que la lucha social es, en realidad, un excelente negocio familiar, el incombustible Flavio Sosa Villavicencio , el otrora "incendiario" de Oaxaca del 2006 que decidió cambiar el olor a llanta quemada por el aroma a piel italiana y aire acondicionado de alta gama.

Sin duda que la doctrina con aire acondicionado impacta de forma  fascinante en el oportunista “robolucionario” ya que basta observar la evolución ideológica de este  pillo de siete suelas. Quien otrora caminaba (y exigía que otros caminaran) con el huarache gastado, gritando consignas contra el "maldito imperio yanqui", y mentadas al gobierno, hoy ha descubierto las bondades del capitalismo y disfrutar la vida desde las  altas esferas.

Hoy, el "luchador" no se conforma con las tres comidas: ahora se sirve un banquete de presupuesto público, moviéndose en esas camionetas que el imperio norteamericano construye con tanto esmero. 

Es conmovedor: el hombre se oponía  al imperialismo con la boca, hoy goza de sus vehículos como chango en el mecate. ¿Qué es una contradicción ideológica cuando tienes un tablero de control lleno de botones y un motor de ocho cilindros para dejar atrás las marchas?, olvidándote de los que ayer traicionaste y de los que murieron creyendo en una revolución.

Pero el talento administrativo de esta nueva "nomenklatura" no se limita a la logística personal. La verdadera maestría está en el Reclutamiento de Afinidad (y parentesco). La gestión pública se ha transformado en una suerte de reunión dominical, donde el árbol genealógico pesa mucho más que el currículum.

El caso de la Secretaría de las Culturas es una joya de la administración moderna. Allí brilla con luz propia Lilia Amairani Hernández Matías, en la dirección administrativa.

Quién será mejor para manejar los recursos del arte y la cultura que aquella con la visión "estratégica" ¿de la amistad?

Pero, ¡ojo!, el talento es hereditario. Para que la eficiencia no se disperse, Dulce Emilse Hernández Matías, hermana de la ya mencionada, ha sido bendecida con la dirección de planeación del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (COBAO), por obra y gracia del demonio de Tazmania, para que esté contenta la familia.

El "Networking" del Estado: Un negocio de familia, ha cobrado estilo entre los 
“guerri-ñeros”de banqueta.

Mientras el pueblo sigue esperando que la "transformación" llegue a sus bolsillos, esta red familiar ya está instalada en los nodos neurálgicos donde se cocina el dinero.

 ¿Tráfico de influencias? No, qué va. “Hay que llamarlo; cohesión operativa basada en la confianza consanguínea".

 ¿Nepotismo? Qué término tan arcaico. Estamos ante una "optimización del capital humano vinculado emocionalmente".
Mientras el ciudadano de a pie se pregunta cómo llegaron estas personas a puestos clave sin más mérito visible que la cercanía al poder y al petate , el "Incendiario" y su séquito siguen disfrutando de la vida. Al  final, la verdadera cultura que están promoviendo es la cultura del "¿Y de qué sirve ganar una elección si no vas a meter a toda tu parentela en la nómina?".

Oaxaca sigue esperando que los ideales aterricen, pero, por lo pronto, lo único que aterriza son los depósitos puntuales en las cuentas de las hermanas Hernández Matías, del saqueo y la corrupción, ¡ah!, y el rugido del motor de las camionetas del "luchador" que, irónicamente, parecen tener más caballos de fuerza que su discurso político desfasado por las corruptelas y el rugido de tripas.

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