#Oaxaca PRESENTAMOS DENUNCIA PENAL CONTRA EL REGIDOR HÉCTOR PABLO RAMÍREZ PUGA LEYVA POR ATENTAR CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, a 26 de junio de 2026.
A la opinión pública. A los medios de comunicación. A las organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
El día de hoy, el periodista Juan José Díaz Morales integrante del colectivo editorial Punto y Aparte Oaxaca, presentó formal denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca en contra del C. Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, Regidor del Honorable Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, por hechos que pudieran constituir un delito cometido en agravio de un periodista con el propósito de inhibir su labor.
La denuncia tiene su origen en la reacción del regidor ante una serie de reportajes de investigación, sustentados en documentación oficial, que dieron cuenta de su desempeño cuando fungió como titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA). Esos trabajos documentaron que, bajo su gestión, la CEA pagó 38.8 millones de pesos de deuda pública a la empresa Estructuras Arquitectónicas Tholoi, S.A. de C.V., catalogada por el SAT como empresa fantasma por carecer de activos y personal; que el Órgano Superior de Fiscalización emitió una observación que subsiste sin solventar; y que la Fiscalía Anticorrupción integra en su contra la carpeta FEMCCO/DIPHCAPYPEO/1655/2026 por ejercicio ilícito del servicio público.
En lugar de responder a esos hechos —que en ningún momento ha desmentido— el regidor optó por el camino más viejo y más cobarde del manual: atacar al periodista. Desde su cuenta verificada de la red social X, calificó el trabajo periodístico como una "campañita", se refirió al comunicador como "inquisidor" e insinuó públicamente, sin prueba alguna, que la difusión de información obedecía a un supuesto cobro por "publicidad en portales".
Lo decimos con claridad: jamás se le requirió pago alguno. Esa insinuación es falsa y tiene un único propósito: ensuciar la honra de quien informa para que el público deje de mirar el expediente que lo señala. Es la táctica de quien no puede defenderse con documentos y por eso dispara contra el mensajero.
No vamos a permitirlo.
Que un servidor público de elección popular utilice su posición y sus redes para estigmatizar a un periodista no es un asunto privado ni una simple polémica en redes sociales. Es un acto que busca inhibir el ejercicio del periodismo y, con ello, el derecho de la sociedad oaxaqueña a estar informada. Cuando quien es señalado por el mal uso de recursos públicos responde difamando a quien lo documenta, no defiende su honra: confirma por qué necesita silenciar la información.
Por eso acudimos a la Fiscalía, para que quede constancia de que en Oaxaca el periodismo no se intimida con descalificaciones, y para que la autoridad investigue si esta conducta forma parte de un patrón dirigido a frenar una investigación de interés público.
En la denuncia hemos solicitado, además, que se cite a comparecer al regidor Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva para que aclare y sustente su dicho: que diga, con documentos en la mano, en qué funda su insinuación de un cobro que nunca existió. Si no puede probarlo —y no podrá, porque es falso— quedará exhibido el verdadero carácter de su ataque.
Reiteramos lo que el regidor ha evadido durante semanas: el trabajo periodístico no se sostiene en "campañitas", sino en documentos oficiales que él no ha podido refutar. El contrato existe. El monto es real. La empresa fantasma fue confirmada por el SAT. La observación de la Auditoría subsiste. Y la carpeta de la Fiscalía Anticorrupción avanza.
Ninguna descalificación borra esos hechos. Ninguna ironía cierra esos expedientes. Y ninguna amenaza, velada o abierta, detendrá nuestro trabajo.
Hacemos un llamado a las organizaciones nacionales e internacionales defensoras de la libertad de prensa, a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, a dar seguimiento a este caso. Quien hostiga a la prensa por informar, agrede a toda la sociedad que tiene derecho a saber.
Seguiremos investigando. Seguiremos publicando. Y seguiremos respondiendo, como siempre lo hemos hecho, con documentos y con la verdad.
¡El periodismo en Oaxaca no se calla!
Colectivo Editorial Punto y Aparte Oaxaca.
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