COBAO SOCIEDAD FAMILIAR DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

La Mañanera de Sopas de Perico
EL COBAO SOCIEDAD FAMILIAR DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

Cipriano Bernal Gazdás 

Si el COBAO fuera una empresa privada, habría que felicitar a su oficina de Recursos Humanos por su estricto apego al valor de la "familia". En los pasillos de esta institución, el nepotismo piensan que no es una falta administrativa ni una sospecha ética; es, más bien, una tradición burocrática tan arraigada como los exámenes parciales. Pareciera que el delito se convirtió en deleite.

En esa institución de marras el talento no se mide por el currículum vitae, sino por el árbol genealógico, y el apego a la tía, a la hermana, al abuelo y hasta el adoptado.

El Cobao de Delfina Guzmán Díaz se ha convertido en la institución del  "Apellido Correcto"

En la escala de valores del COBAO, tener un doctorado o una sólida trayectoria docente es un buen adorno, pero no supera al "título" más prestigioso de todos: ser pariente, recomendado o ahijado de la estructura de mando. Es lo que los expertos en antropología política llaman "Endogamia Administrativa".

Para el ojo inexperto, parece un desorden. Para los iniciados, es un mecanismo de precisión, ya que las plazas no se ganan por derecho, se obtienen entregando el cuerpo, se heredan o se otorgan por linaje. 

Si usted tiene la osadía de concursar por un puesto, es probable que se encuentre con que la vacante ya tenía nombre, apellido y hasta un parentesco con alguien en la oficina de Delfina Guzmán.

 La Red de Seguridad Social (Literal): ¿Qué mejor forma de garantizar la lealtad absoluta que tener a los primos, sobrinos y compadres cuidando las arcas y las direcciones de área? Es una estrategia de gestión que combina la administración pública con la estructura de un clan siciliano, pero con más formularios de contraloría, que hasta hoy continúa omisa y cómplice.
 
Cuando se le cuestiona a la cúpula sobre estas prácticas, la respuesta suele ser una indignación digna de un Oscar. Se habla de "trayectoria", de "confianza" y de "criterios técnicos", ignorando olímpicamente que, en el COBAO, la técnica se vuelve muy flexible cuando se trata de acomodar a los suyos.

El problema de convertir un centro educativo en una oficina de colocación familiar no es solo la injusticia evidente contra los docentes y empleados preparados que ven cómo se les cierran las puertas. El verdadero daño es el mensaje que se le envía a los estudiantes:En Oaxaca, el éxito no es producto del esfuerzo, sino de la red de influencias, la corrupción y él nepotismo.

¿Cómo exigir honestidad y mérito en las aulas cuando, en la oficina de la dirección, el nepotismo es la norma que rige el escalafón? 

La institución se ha convertido en una fábrica de desilusión meritocrática. Mientras los jóvenes estudian para alcanzar un futuro mejor, ven cómo el presente del COBAO se reparte entre los mismos apellidos de siempre, en un baile de sillas donde solo se sientan los invitados a la fiesta del poder.

La impunidad es la muralla, pero el nepotismo es el cemento que une cada ladrillo de la estructura. Cada plaza asignada a un incondicional es una voz crítica que se silencia, un puesto de control que se asegura y un eslabón más en la cadena de favores que mantiene a Delfina Guzmán Díaz en su cómodo trono.

Al final, el COBAO bajo esta administración se ha vuelto un experimento social fascinante: ¿Cuánto tiempo puede sostenerse una institución educativa cuando su misión principal ya no es enseñar a los jóvenes, sino emplear a la familia del poder en turno?
La respuesta, al parecer, es: Mientras el presupuesto alcance, la vergüenza y el cinismo siga siendo un lujo que nadie ahí se puede permitir.

Y que no venga Delfina Guzmán Díaz a decir que:” En arca abierta hasta el justo peca”

Comentarios