#Oaxaca RED DE CORRUPCIÓN Y MONTA CHOQUES EN QUÁLITAS OAXACA: JULIO IVÁN GARCÍA RAMOS, EL AJUSTADOR QUE OPERA EL FRAUDE DESDE ADENTRO
Elizabeth Gutiérrez Martínez
Julio Iván García Ramos, ajustador de Quálitas de
opera en Oaxaca y quien, según denuncias ciudadanas, se habría coludido activamente con redes de monta choques en el estado para defraudar a la aseguradora y a sus propios clientes.
El modus operandi no es nuevo. Tampoco es improvisado. Un ajustador con acceso a los sistemas internos de la empresa tiene en sus manos la llave maestra del fraude: puede validar siniestros que nunca ocurrieron, gestionar pagos por daños a terceros inexistentes y canalizar esos recursos hacia quien los encargó, todo dentro de los procesos formales de la aseguradora y con apariencia de legalidad. Cuando ese ajustador además está coordinado con redes externas de monta choques, el esquema se vuelve industrial.
Esto no cayó del cielo. El 4 de marzo de 2026, la propia empresa ejecutó una purga interna en su sucursal oaxaqueña tras detectar una red de fraude que utilizaba pólizas de clientes para simular siniestros y cobrar sumas millonarias a través de la cobertura de Extensión de Responsabilidad Civil. El esquema era brutal en su simpleza: tomaban los datos de asegurados vigentes cuyos vehículos nunca habían sufrido un percance, reportaban accidentes inexistentes y gestionaban pagos por daños a terceros que jamás ocurrieron. Todo bajo lo oscurito, mientras los titulares de las pólizas permanecían completamente ajenos al uso fraudulento de su información.
Lo que la purga de marzo no resolvió y lo que las nuevas denuncias revelan es la dimensión externa del fraude. Porque una red de monta choques no opera eficientemente sin un cómplice dentro de la aseguradora que valide los siniestros, procese las reclamaciones y garantice que el dinero fluya sin que las alertas internas se activen.
Ese es el papel que las denuncias le atribuyen a Julio Iván García Ramos. Ajustador, con conocimiento de los sistemas y procesos internos de Quálitas, operando en Oaxaca en presunta coordinación con redes locales de monta choques que proveen los accidentes simulados que él después valida desde adentro.
El esquema de monta choques en sí mismo ya es un delito grave: se trata de accidentes provocados deliberadamente o completamente simulados para cobrar seguros de manera fraudulenta, con víctimas reales que pueden resultar lesionadas y con asegurados que desconocen que sus pólizas están siendo utilizadas para defraudar a la empresa que los protege. Cuando ese esquema tiene un operador interno que lo facilita, la dimensión del daño se multiplica.
Julio Iván García Ramos tiene nombre, cargo y una red de contactos que las autoridades competentes tienen la obligación de investigar con la profundidad que el caso exige. César “N” sigue en funciones dentro de la oficina de Oaxaca a pesar de los señalamientos. Rosa María “N” no ha dado explicaciones públicas sobre su papel en la falta de supervisión. Y la dirección nacional de Quálitas mantiene un silencio que sus asegurados oaxaqueños no tienen por qué seguir tolerando.
La red existe. Los métodos están documentados. Los nombres están sobre la mesa.
Salomón Jara CruzGobierno del Estado de OaxacaGobierno de México Quálitas Compañía de Seguros
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