Cipriano Bernal Gazdás
El cártel de la sección 22 de la CNTE, es el insaciable mounstro que atormenta Oaxaca desde hace más de 40 años. La mina de oro de jefes de plaza de esa organización delictiva de borregos, que están acostumbrados a cobrar en ocasiones sin trabajar. No son todos los profesores, pero si la mayoría.
En el escenario aparece un sicario llamado José Luis García Henestrosa, atormentado por el chillido de tripas, por el hambre. En su cerebro famélico no hay cabida más que para la violencia y la tortura contra el pueblo de Oaxaca.
Los criminales de la sección 22 no les importa dañar al pueblo que si trabaja. No extraña; recordemos que en 2006 fue el cártel magisterial de la sección 22 el que traicionó al pueblo y a quienes lucharon por ellos. Mientras el pueblo puso la sangre y sus desaparecidos por el gobierno priísta represor, la dirigencia magisterial puso la mano para recibir millones de pesos y repartirlos incluso entre sus amantes, como fue el caso de Enrique Rueda Pacheco.
¿Recuerden a Rueda?, que acompañado de sus Judas y cortesanas,convirtieron el edificio de la sección 22 durante la lucha popular magisterial en un gran hotel, de todos contra todos, recibiendo recursos empapados de sangre, y vendiendo la honra por obtener parte del botín.
No les importó a los maleantes disfrazados de luchadores sociales de la sección 22 de la cnte, que el gobierno del jorobado Ulises Ruiz Ortiz, hubiera creado las caravanas de la muerte, para ellos no hubo ni desparecidos ni víctimas de la violencia gubernamental.
Se dieron los líderes por bien pagados con los millones de pesos que lograron y que se repartieron entre todos, lo demás, el llanto, la angustia, el abandono de los desparecidos, quedó en el olvido.
El cártel de la sección 22 es el más corrupto que ha existido, pero siguen en el mismo lugar, revitalizados por los gobiernos en turno, que les cumplen todos sus caprichos, que les perdonan los robos que cometen, que respaldan sus acciones aún cuando estas dañen al pueblo.
La delincuencia organizada del magisterio “democrático” es y seguirá siendo un lastre para la democracia y el desarrollo de Oaxaca.
Una sección llena de borregos y borregas, que viven ciegos, sordos y mudos. Que forman parte del sistema y simulan ser oposición, cuando son simples sicarios del cártel de la educación. En México.
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