Mañanera de Sopas de Perico
LA CORRUPCIÓN DE
DOÑA NABORITA
Cipriano Bernal Gazdás
Las mañas de la delincuente de cuello blanco no vienen de ahora, se deslizan cuál elemento cuántico a través del tiempo. Tiempo atrás cometió los mismos errores. La afición por lo ajeno de doña Naborita la embrutece.
La Cuca encabeza una realidad alterna. Mientras en el mundo insiste en renovarse, alardeando como la 4T erradicar la corrupción buscando nuevas formas de gestión y en pretender que la alternancia democrática significa algo, en la institución educativa de referencia se ha erigido como el último bastión del “me valen madre las leyes, acá mis chicharrones truenan”.
Su mayor talento ha sido convertir la dirección en un hoyo negro informativo. ¿Hubo problemas? -No los hubo-. ¿Hubo crisis?-Fueron malentendidos-. ¿Hubo presupuesto? -Se usó con una discreción tan absoluta que los mismos contadores a veces dudan de su existencia-, chingaderas tras chingaderas y nadie levanta un dedo.
Para doña Naborita la mejor política pública es la que no se nota, la que no molesta, y sobre todo, la que le permite seguir tomando café en el mismo despacho, robando y colocando amigos y familiares en la administración,mientras los sexenios pasan como turistas en un crucero: van de paso, miran un poco, se toman la foto y se van, dejando a la titular intacta en su pedestal rodeada de estiércol y podredumbre.
Hay objetos en una casa,que por más feos o inútiles que sean, nadie se atreve a mover, porque "siempre han estado ahí". Naborita ha logrado esa categoría, sirve a los intereses de alguien, por qué no decirlo de un ente poderoso que podría ser el cártel o paga muy bien la cuota que le fijaron para seguir administrando ese lugar para beneficio de la pandilla.
Intentar moverla de esa institución no es un acto administrativo, es una profanación contra la mafia que no desea perder una plaza que reditúa enormes ganancias, enviciar a los jóvenes es parte del plan, el narcomenudeo es otro de los encantos.
Naborita actúa con esa impunidad con la que retiene el puesto; es una forma de arrogancia pasiva-agresiva. Es ese gesto de quien sabe que los señalamientos, las auditorías sugeridas y los gritos de la base trabajadora son solo música de fondo, el murmullo de una plebe que no entiende que el cargo es un derecho adquirido por el pago del derecho de piso. Puede más el dinero que la seguridad de los alumnos, garantizan más el derecho ganado por el pago de prebendas que aplicar la ley a delincuentes como la Cuca o también conocida como doña Naborita.
Por esos seres de bajo astral morena va en picada.
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